Vistas de página en total

domingo, 19 de agosto de 2012

RECUPERAR ESA HABILIDAD

Más allá de todas las formas de vida que puedas percibir, más allá de todo los cambios de tus circunstancias siempre móviles, existe una vida única que no es afectada por esas turbulencias.
No importa cuánto estés identificado con un drama, con una historia personal problemática e infeliz, esa esencia existe como una pantalla de cine en blanco, totalmente imperturbable. Cada ser humano viene a la vida nada más y nada menos que a dar con esa esencia que es, con esa Vida única que es, da igual lo extremadamente dramática que su mente le diga que es su vida y su "historia".
 La esclavitud consiste lisa y llanamente en crearse en la mente continuamente una identificación  con un yo infeliz a lo largo del día y dejar de percibir la Vida que uno es debajo de los ropajes del momento y de las circunstancias. Se es un esclavo cuando se está incapacitado para dar con la esencia incorruptible que uno es debajo de las cambios continuos de la superficie. Es solo en la superficie dónde pasan cosas "malas". Te pase lo que te pase, nunca es lo que parece. Eres siempre una Vida única en continuo movimiento y conexión con lo demás. No eres tu historia infeliz, no eres tu enfermedad, no eres el pasado. Eres un flujo siempre vivo y cambiante que está vibrando y en conexión con el resto de la existencia. Esa es tu realidad "real y realista". Un campo de pura potencialidad.  La capacidad para percibir ese flujo incorruptible que uno "es" debajo de cualquier apariencia de "problema o enfermedad" es la verdadera felicidad y la única libertad que has venido alcanzar.  No es ninguna circunstancia pasajera. Si esas situaciones se "mantienen" es porque la persona las perpetúa con su estado emocional y mental. Estabiliza con ello lo problemático.Pero con un cambio de pensamiento hacia lo positivo, las circunstancias tienen que cambiar.

La capacidad de ver ese flujo de Vida a cada momento y en todo lo que percibes y dejar de ver enemigos por todas partes, problemas en todos los asuntos e identificarse momento a momento con un yo infeliz, desgraciado o carente es una habilidad que todo el mundo puede recuperar, no importa lo que la mente diga sobre lo infeliz que es tu historia. Todo el mundo tiene la habilidad de perder identificación con pensamientos que llama "mi historia infeliz",  y ver con absoluta claridad la perfección de la Vida en el momento. Sin ninguna identificación con ningún tipo de drama o enemistad. Todo el mundo tiene la habilidad de reírse de uno mismo y la intensa y placentera  identificación    que uno tiene con un guión cinematográfico conflictivo y triste. Todo el mundo tiene la habilidad de convertirse en un observador risueño y objetivo de su "drama" y desde esa  inconmensurable paz interior accionar de un modo no reactivo y repetitivo.

Todo el mundo puede percibir la Vida en estado puro y dejar aparcada su historia infeliz que no son más que una serie de pensamientos repetitivos sobre uno mismo. Todo el mundo tiene la habilidad de tomar contacto con ese poso de paz profunda que somos todos más allá de cualquier "cosa mala" y reírse a carcajadas de la forma en la que ha vivido en el pasado, haciendo de la preocupación un método de vida. Sea cual sea la historia infeliz que te has inventado sobre ti mismo, lo que te hicieron los demás, lo desgraciado, pobre  y solitario  que eres, no eres eso ni lo serás jamás. Eso es solo un guión inventado por la mente. No una realidad. Tu realidad real siquiera ha sido investigada. A menos que te hayas tomado la responsabilidad de investigar qué eres en un nivel profundo, ninguna de nuestras historias son reales. Solo cuentos que le contamos a los demás y a nosotros mismos. Solo son pensamientos muy contaminados sobre hechos cuya esencia profunda desconocemos.  Una vez que descubres esto las circunstancias de la Vida mejoran notablemente. Mejoran las historias, los guiones de cine de tu vida. Una vez que abandonas el gustillo por identificarte con un yo infeliz y contárselo a todo el mundo hasta la saciedad, el universo te provee de  todo lo que necesitas en el momento. Así de paradójica es la Vida!

Eres el flujo de Vida  en el ahora en continuo cambio y conexión con el resto de la Vida y criaturas. Sin historia infeliz continua, sin pasado, sin enemigos. Solo un flujo de energía moviéndose, átomos risueños tomando formas que cambian. Un flujo excelso e invulnerable   que puede ser percibido  en directo y en absoluto estado de maravilla y asombro, si se recupera esa habilidad...

miércoles, 13 de junio de 2012

PORQUÉ NO PUEDES VIVIR EN LA SACIEDAD

Cada día cuando te levantas, sientes que eso que llamas vida es una obra inacabada, que le algo le falta para estar completa, que es un cacharro estropeado por uno o varias razones. Vas al mundo y le cuentas a todos lo incompleta que está esa cosa llamada tu vida y le das todos los detalles de lo que le falta. Es un mueble siempre roto, al que le falta un cajón. Así pasas por el día, con esta sensación: "ay si mi mueble Vida tuviera este cajón, qué distintas serían las cosas". Desde ese estado interno emocional y mental de prisa continua por completar tu vida, desempeñas todos tus actos. Desde el más mínimo hasta el más sofisticado. Esa aunsencia de saciedad vital es un estado interno de consciencia que te hace correr, hablar y actuar como una marioneta. Es un hambre insaciable, porque esa cosa llamada tu vida parece que siempre está falta de algo para que por fin puedas decir "ahora sí voy a celebrar mi existencia". Ya se fue esa deuda, ya se curó ese pariente, ya resolví esta enfermedad, ya gané ese puesto de trabajo, ya tengo a esa persona especial en mi vida.
Pero qué pasaría si el universo nunca estuviera con un pata coja como tú crees y esa cosa escurridiza y tan mentada llamada tu vida fuera ya una entidad completa, impregnadísima de todo lo que necesitas, harta de saciedad. Qué pasaría si tú mismo ya no pudieras más con tus eternas quejas y berrinches sobre los deperfectos de ese  continente llamado tu vida y tomaras una desición radical: vivir en la saciedad vital. Descubrir por ti mismo que tu vida y Vida son la misma cosa y por lo tanto si Vida ya es en sí misma un fenómeno completo, entero, en el que nada puede faltar porque es una unidad saciada en sí misma....y tú como partícula de "eso" ya eres eso y contienes todas sus cualidades...entonces te percatarías de la tremenda disfuncionalidad que es vivir cada día intentando reparar esa maquinaria que llamas tu vida, como si fuera un electrodoméstico al que siempre le falta una pieza. Desde esa saciedad vital a la que te insto a vivir, podrías pensar, sentir y actuar como un ser completo ya y estos pensamientos, sentimientos y actos tendrían una calidad desconocida por ti hasta ahora: la calidad del estado de consciencia de sentirse satisfecho ya, ahora mismo, sin que haya que reparar nada en ese electrodoméstico llamado "mi vida". ¿Y esto significa que no debas cumplir metas ni lograr cosas? No, esto significa que tu estado de fondo ya no es de eterna y cansina necesidad vital, de eterna y agotadora hambre de más, sino de una entereza y completitud en el vivir que te haría tomar desiciones sumanente alineadas con tu bienestar. No es lo mismo enviar un e-mail profesional desde una hambruna vital jamás satisfecha, desde una ansiedad milenaria que casi todos llevamos a cabo, que desde una sensación visceral de que la Vida ya es completa en sí misma. No es lo mismo compartir con un ser amado desde esa desnutrición emocional que te han enseñado, de sentirte siempre falto de amor y de aprobación, que compartir con otro ser humano desde una saciedad amorosa, sabiendo que el amor te perteneces porque tú eres eso. No es lo mismo comprar un objeto, un vestido, un coche, una máquina, desde la sensación de que sin eso no eres completo, a comprarlo desde la absoluta convicción de que eres ya sin "sin eso" una criatura bella y entera.
La razón por la que no puedes vivir en la saciedad es porque te enseñaron desde pequeño a creer que la vida está siempre incompleta y que hay que repararla todo el rato con la prisa de un pelele. Y te enseñaron que todo el rato tienes que estar roto por dentro, afligido y ansioso porque ese mueble llamado tu vida no se arañe o rompa. Y lo ves todos los días en los demás y entonces concluyes que ese modo de vivir es el único. Personas totalmente completas en sí mismas te cuentan que sin la aprobación de otro ser humano no pueden vivir, entonces conluyes que vivir tiene que ser así. Lees los periódicos y ves la disfunción mental de todos esos seres y crees que realmente tienes que vivir persiguiendo la abundancia. Eres como yo y como todos un pelele en manos de una disfunción para vivir. ¿La pregunta es que hasta cuándo? Cuánto tiempo necesitas vivir en esa eterna hambruna vital sintiendo que si no se repara esta u aquella cosa nimia no podrás celebrar a la existencia. ¿Cuántas más quejas necesitas? Apúrate  en crecer en la saciedad porque vivir es un asunto serio que no tiene reemplazo. Apúrate a avanzar porque el barrio necesita gente alegre y satisfecha. Apúrate en percibir completa la vida que eres porque aquello que eres desea expresarse a través tuyo y te está esperando que abandones las excusas para hacerlo. Apúrate a percibirte completo.  Completamente vivo. Vive ya  en la saciedad.

jueves, 17 de mayo de 2012

ACEPTACIÓN

Para que hoy te despidan del trabajo, te quedes sin pareja o te duela el cuerpo han tenido que ocurrir cientos de millones de sucesos sincronizados en todo el universo. En ese despido ha colaborado el Gran Cañón del Colorado, en ese desamor las aguas de Venecia, en ese dolor corporal las cumbres de La Rocallosas, todas las golondrinas de París, las nieves de cualquier montaña, los arroyos de Estocolmo, todas las bacterias de las pezuñas de un gatopardo en la entrañable Africa, los ácaros de las alfombras pakistaníes, las células iniciales de un bebé en la India, las arrugas sabias de una abuela en Siria, el polvo interestelar de una explosión de supernova, la división de un cigoto...todo eso ha contribuido para que el hecho que hoy te perturba ocurra...por lo tanto...saca conclusiones, quizás la Vida siempre sea perfecta traiga la forma que traiga ya que para que solo una forma ocurra tiene que vibrar todo el universo. Entonces, si vives como si todo lo "malo" que ocurre es para la existencia algo perfecto, algo imprescindible en esa danza de miles de sucesos interlazados...el Infinito, con todas sus bendiciones, acontecerá en tu vida.

lunes, 14 de mayo de 2012

DEJAR DE OBSESIONARSE CON UNO MISMO POCO A POCO

En la vida tendrás muchísimas experiencias. Hay experiencias formidables totalmente neutras (ni malas ni buenas) que colocarás en la carpeta mental : EXPERIENCIA MALA, y hay otras experiencias igualmente formidables y neutras (ni malas ni buenas) que colocarás en la carpeta mental: EXPERIENCIA BUENA. Durante la jornada casi todo ser humano (yo incluida) derrocha una cantidad impresionante de energía mental y emocional en la división de sus experiencias durante la jornada en colocarlas tanto en una como en otra carpeta. Este desgaste psicológico durante el día es desvastador y sumamente esclavo.
Esta división todo el día de nuestras experiencias en buenas o malas es la esclavitud que hemos elegido como paradigma para vivir una vida que es siempre perfecta y que podríamos decir que siempre está dentro de la carpeta: "COSAS BUENAS QUE ME PASAN".
Cuando a cada pequeño o gran cambio de nuestro día a día reaccionamos con esta división interna, eso significa sencillamente que vivimos obsesionados con nosotros mismos y "nuestra historia". En esa historia entra también unos "demás" que pueden ser la familia, el novio, la empresa, los perros, los padres, etc....es decir cualquier cosa que relaciones con esta estructura:  "yo o mío". Este pasar por día obsesionado porque "yo o mío" nunca se descalabren es agotador, o transforma nada, produce vejez prematura y enfermedades, repele al dinero y nos hace  vivir sin Visión ni Propósito.
La verdadera felicidad NO LLEGA NUNCA, desde fuera. Nunca jamás las cosas estarán lo suficientemente bien como  para que digas: "ahora sí, ya soy feliz". A los pocos días "pasará algo" que te tirará de nuevo por la borda ese premio tan ansiado que llamamos felicidad y otra vez la montaña rusa emocional, y otra vez decirle a los demás: "cuando esto pase, entonces sí podré disfrutar", "si me voy unos días, entonces sí podré disfrutar, si ella o él dejan de hacer eso, entonces sí podré disfrutar. Eso nunca pasa....la vida seguirá poniendo y quitando cosas de tu vida, poniendo y quitando trabajos, poniendo y quitando personas...poniendo y quitando "circunstancias". Entonces qué narices pìensa y hace una persona feliz? Algo harán los felices que uno no sabe....sí, efectivamente los felices son libres "de las circunstancias". No están obsesionados consigo mismos y y las historias que cuenta la mente con respecto a "todo" todo el día, dividiendo las experiencias en esas dos carpetas de cosas buenas y cosas malas. Los felices son personas estables ante lo que siempre es inestable: tu vida. Son personas con perspectiva, agradecidas a un nivel inaudito para los infelices que solo le ven la quinta pata a todo, todo el santo día. Los felices ven la vida en directo, sin interpretaciones sobre si "esto me conviene o no me conviene", dejan de dividir lo indivisible todo el día y solo ven vida Perfecta en todo. en las sábanas, en las gentes, en la lavadora, en el trabajo o ausencia del mismo, en lo que viene o va...porque los felices saben que todo viene y va...entonces, una vez que sabes que todo viene y va....resulta que que todo aquello que temes perder, lo sueltas y cuando sueltas...pues las cosas llegan con mayor énfasis. Dejar de obsesionarse con uno mismo es un proceso que dura toda la vida...para mí no hay ninguna experiencia más gratificante que esa libertad. Estar todo el día reparando al yo y agotados porque ese yo no se descalabre, es para mí la muerte. La muerte para mí no es que un día mi forma cambie, sino vivir en base a mi yo y sus hambres permanentes. No es que no tenga sueños, es que estos ya no me quitan la alegría de vivir. Me veo como "transparente", como si no tuviera ese perímetro que permanentemente tengo que defender, tengo que curar o tengo que dignificar...ese yo que parece siempre insatisfecho, molesto, irritado, mal amado, pobre, enfermo, indignado, no correspondido, harto, hasta las narices, no valorado, etc, etc...Dejar de obsesionarse con uno mismo es un milagro.

miércoles, 9 de mayo de 2012

LA SENSACIÓN DE SER EL ÚNICO QUE PADECE

Todos hemos sido educados hacia la obsesión absoluta por nosotros mismos y lo que llamamos "nuestro problemas". Esta forma disfuncional de vivir y que va en contra de la Naturaleza es un Paradigma. Y como seres humanos llevamos en el mismo muchos siglos. Pese a lo obsoleto de este sistema de interpretación de los fenómenos vitales, pese a la cantidad de milenios que llevamos como especie funcionando en el arquetipo de la víctima, pocas personas en el planeta sienten universalidad. Es decir "un darse cuenta" que todo su dolor y preocupación son universales. Los estudios sobre el comportamiento humano revelan que casi 10 de cada 10 humanos siente que su "problema es único y especial y más grave que los problemas de los demás". Esta obsesión por nosotros mismos y esta ausencia de universalidad para ver nuestra vida nos hace vivir diariamente desde una estructura mental inamovible. Como la llama el autor alemán Eckhart Tolle, es la obsesión por "yo y mi historia". Esta forma patológica de vivir es ESTRUCTURAL, es decir que todos los humanos la tenemos como un chip instalado en nuestra mental. Y todos "nuestros problemas" son secundarios a esta estructura y por lo tanto intercambiables.
Nuestro Ego, que es la falsa percepción que tenemos de nosotros mismos, desea a toda costa no desaparecer. Y su trabajo de jornada completa es que el ser humano que vive desde esta errónea percepción se obsesione hasta niveles altísimos consigo mismo y lo que llama "mis problemas en la vida". Por supuesto nuestro ego desea que consideremos nuestro miedo a no tener, a estar solos y a estar enfermos, como "únicos y especiales". Es decir que no desea por nada del mundo que consideremos que sentir miedo a no tener recursos, a no ser amado y a la discapacidad física, como "universales". Nuestro Ego insiste en que "personalicemos el dolor". De esa forma nuestro Ego se garantiza que, aunque todos tus problemas ya lo padecen millones de otros humanos y otros millones han hallado el modo de resolver eso mismo, el Ego desea que consideres a problema como "más grave y especial" que el de los demás. De esa forma la estructura mental de "solo estaré en paz cuando ESTO acabe" se mantenga inalterable. Por supuesto: ESTO, es intercambiable. Lo que te preocupa hoy será reemplazado por otro ESTO, mañana y así día tras día, año tras año. La obsesión por nosotros mismos nos hace contarles a los demás siempre la misma historia sobre nuestras relaciones, trabajo y salud y así nuestro Ego está satisfecho. La infelicidad crónica se ha instalado y no hay nada que le interesa más a nuestro falso yo que nosotros estemos todo el tiempo en vilo y preocupados.
Personas que están leyendo esta entrada pensarán: "claro, es que ella no entiende mi problema con mi socio, que es sumamente especial y único. Solo cuando solucione mi problema con mi socio, estaré en paz". Otra persona al leer esto va a pensar: "claro, como ella no tiene a su hijo en el hospital, no puede comprender lo que siente una madre con su hijo enfermo". Otra persona va a rumiar para sus adentros: "claro, como ella vive en Europa y no es madre de cinco hijos, no sabe lo que es vivir en este país con estos gobernantes, si este maldito país cambiara sus gobernantes, entonces yo estaría en paz". Las historias son interminables e intercambiables. Da igual la gravedad o dramatización social que la gente haga de tu problema, sea lo que sea que padezcas, es solo un pensamiento  sobre algo neutral, que obedece a una estructura mental aprendida de un paradigma obsoleto: "JAMÁS ESTOY EN PAZ Y MI PROBLEMA ES ÚNICO".
Cuando eres consciente de que todo el mundo, todas las personas van a pasar por los mismos retos o muy parecidos, se despierta en ti una universalidad muy transformadora y una compasión hacia ti mismo y hacia los otros que te llevan a pensar: "quizás mi problema lo haya ya solucionado alguien en la historia" . Cuando se despierta la universalidad en un ser humano, la sensación de estar obsesionado por uno mismo decrece mucho y se vive de un modo mucho más liberado y útil a los congéneres.
Todo el mundo siente que los recursos le escasean
Todo el mundo siente que no es amado como corresponde
Todo el mundo siente miedo a estar enfermo
¿y?
Estas certezas abren en ti la posibilidad de ser universal y de dejar de personalizar el dolor y a partir de allí una persona puede dejar de atraer dolor o convertir en dolor todo lo que le pasa. A partir de esta universalidad una persona puede accionar desde otro estado de consciencia más global y menos obsesivo con uno mismo, lo cual solo trae resultados mediocres y faltos de perspectiva.

miércoles, 4 de abril de 2012

EL INSTANTE DE CINCO SEGUNDOS DE LA MAÑANA

Hay un momento sagrado en la mañana cuando despertamos.
Antes de que se activen nuestras transitadas redes neuronales con la información de la mente: "Soy Pedro, soy gordo, estoy en paro, soy mal amado, soy enfermo de diabetes, soy más alto que Luis, soy inútil, soy increíblemente guapo, soy una persona sin recursos, soy de los intelectuales más brillantes de Alemania", hay un monento infinito, pleno, completo de no identificación con ninguno de estos pensamientos. En ese momento que suele durar no más de cinco segundos, según la profundidad de tu sueño, somos pura consciencia sin etiquetas. Somos reales. Vida sin carteles. En esos segundos sagrados no somos gordos, ni estamos efermos, ni en paro, siquiera somos "Pedro". Percibimos sin consciencia nuestra auténtica identidad. Luego, unos segundos después, cuando vamos hacia la ducha comienzan todos nuestros procesos cerebrales de reconstrucción de lo que llamamos "yo y mi historia". Allí, en estos procesos incosncientes porque no opera  en ellos la Consciencia, sino la mente compulsa, asumimos unos falsos roles. De diabético, de enfermo de cáncer, de mujer herida emocionalemente por los hombres, de madre abnegada, de empresario de éxito, de obrero de la construcción etc, etc. Este asumir la realidad a través de la memoria nos da la idea de una falsa identidad y de una falsa percepción de la realidad. Desde estas redes neuronales nos relacionamos con esa cosa informe que llamamos Vida y todas nuestras relaciones están "teñidas" por estas falsas percepciones que son solo pensamientos que pasan por la mente. "Soy Pedro, divorciado, en paro,   con un hijo de 14 años, poco agraciado según yo mismo, al que las mujeres desprecian" son todos  pensamientos.  Son redes neuronales creadas a partir de repetir ciertos pensamientos cientos de veces al día. La "realidad" va por otro lado. La realidad de nosotros mismos está en otra capa de la percepción, muy por debajo de los procesos mentales.Los procesos mentales se dan sin más, sin que medie una reflexión, del mismo modo que digerimos la comida sin poder evitarlo. Así pensamos. Sencillamente nos sucede. No hacemos que suceda.

  Nuestros átomos en continuo flujo nos indican que no somos esa estructura sólida que se reinventa todas las mañanas como el protagonista de la misma historia. La misma enfermedad, la misma situación económica, el mismo patrón para relacionarse sentimentalmente. Nuestros átomos casi vacíos en continuo intercambio con el universo nos cuentan otra "historia". ¿Cuando crecemos como Seres-.Humanos? Cuando ese instante sagrado de la mañana, de unos cinco segundos aproximadamente, sin historia, se vuelve "consciente" durante muchos momentos durante el día. Cuando en tu pasar por el día ese estado de "no historia" es el cimiento de casi toda la jornada. Entonces tu día ya no tiene esas cárceles de la adicción a ciertas redes neuronales. soy viejo, soy pobre, soy odiado por Luisa. Te vas librando de esos papeles que no son más que muchos surcos en tu cerebro que cuentan una historia que se repite. Esos surcos en tu cerebro, esas liberaciones de siempre los mismos neuropéptidos son los causantes de que repitas tu realidad durante décadas. No es tu genética, no es tu herencia familiar, no es el entorno. Pero el poder que le das a esas cosas contribuyen a generar esos hábitos de cuerpo, esos hábitos de vida.  Son las mismas cantinelas mentales las que te hacen adicto a ser pobre, a tener diabetes, a padecer del colesterol,  a repetir el cáncer, a no ser amado como corresponde. Nuestras células, se ha comprobado, se vuelven adictas a las sustancias que surgen de determinadas emociones. Es de peregrina importancia que durante el día transcurras sin más sin esas identidades.
¡ Es lo más importante de tu vida !
La libertad no es que todo te vaya bien. Eso es imposible. Porque tu mente se encargará de buscar problemas en todo. La libertad es que seas consciente de que no eres esas redes neuronales cansinas. Que seas testigo de tus redes neuronales. Que seas testigo de tu diabetes, de tu pobreza, de tu mal de amores. Cuando nos volvemos un testigo sosegado de las sustancias a las que somos adictos, es cuando una Inteligencia más grande a la mente puede operar. Ahí fuera no hay más que el resultado de nuestras redes cerebrales en las que insistimos por defecto. Por eso nunca la mente te traerá la solución a tus problemas. Porque ha dejado de ser un instrumento, ha pasado a ser el amo.
 En en la mente no está la libertad ni estará nunca. La mente tiene como trabajo de  jornada completa convercerte de que todo está mal en "tu historia". Y tu historia es como una lavadora que se rompe continuamente. Esa libertad, hay que buscarla más allá del pensamiento. Esa libertad está en tu parte trascendente, en tu Ser. Debemos re-crear nuestras redes neuronales para experimentar una realidad mejorada. Para ello solo sirve aprender a relajarse, a meditar, a no ser un animal adicto a determinadas sustancias. A estar en paz, pase lo que pase. Lo que pasa es siempre cambiante.
Cuida con amor ese instante sagrado por la mañana en la que solo eres Vida sin fronteras, sin enfermedad, ni circusntancia, sin adicciones. Tús células obedecerán estos nuevos mandatos y crearán un nuevo cuerpo, una nueva realidad, poco a poco. Una red neuronal  mejorada necesita mínimo treinta días  para crearse y reemplazar a otra.  Es decir que tienes que pensar en la salud o en la prosperidad mínimo 30 días, y muchas veces al día para que tu cuerpo  físico y tu cuerpo ampliado (lo que llamamos "mi situación") comience a manifestar un nuevo patrón.  En ningún otro momento del día eres más tú mismo que en esos cinco segundos de la mañana.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Todo fracaso es una ilusión

En este universo, por mucho que nos esmeremos es imposible fracasar. Lo que llamamos "fracaso" no es más que una etiqueta que le pone la mente a determinados fenómenos físicos y químicos que nuestros sentidos perciben y lo interpretan como "fracaso". Pero esos fenómenos son totalmente neutrales, de hecho son en sí mismo exitosos. Ya que es imposible que el universo manifieste una forma que no sea exitosa. Por lo tanto, luego de realizar cientos de  observaciones en  personas  que la sociedad llama "exitosas"  he llegado a la conclusión de que estos individuos no triunfan más que los otros, sencillamente no consideran fracasos experiencias que los "fracasados" sí consideran. La única diferencia entre los exitosos y los fracasados es que los exitosos avanzan pese a que tienen pensamientos de interpretación de estos fenómenos neutrales como "fracaso". Aún así siguen adelante. Estos individuos viven como si estuvieran en un teatro. Es decir que no se toman demasiado en serio sus papeles. Ni sus papeles en una empresa, ni como padres, ni como inventores. Una vez más, el éxito es como todo lo demás en el universo, solo un concepto, una idea que pasa por la mente de la persona. Evidentemente quien se toma la vida como un juego, aunque con responsabilidad y firmeza tenderá a tener en su mente pensamientos que la sociedad relaciona con "éxito" y será capaz de abstraerse de las malas noticias del entorno, es decir de pensamientos que la sociedad relaciona con "fracaso". La incapacidad de abstraerse de los pensamientos de las masas catastróficos  que se ven en los periódicos o televisión se llama falta de trascendencia o falta de madurez interior para evaluar fenómenos. Esto se llama "reaccionar porque sí". Los exitosos no suelen seguir a las masas ni se dejan llevar por pensamientos colectivos de crisis económicas ni de ningún tipo, tienen una firme capacidad de análisis para ver si realmente el fenómeno mentado es sí o no un "fracaso" o una catástrofe.  Por regla general, el exitoso ha desarrollado una tremenda capacidad para elegir de la realidad segmentos que le benefician, aún en medio de un caos considerable. De toda catástrofe el exitoso sacará algo de provecho que en porcentaje energético supera considerablemente el aspecto negativo de la cuestión que se trate. Esto lo hace durante minutos,  días, meses y años y finalmente sin saberlo, se convierte para la sociedad de masas en alguien con "exito". Por regla general los fracasados han puesto enfoque casi el 90 por ciento del día en las malas noticias. Se ha estudiado que todo éxito de relevancia mundial para la humanidad ha fracasado cuatro y medio veces en una escala de diez. Esta capacidad para elegir qué pensar es lo que distingue a un exitoso de un fracasado, aunque ambos conceptos son solo pensamientos.