1- Tu mundo es hechura de tu mente. No estás separado de lo observado aunque los sentidos lo muestren así. Solo lo "sientes" así por el condicionamiento de los sentidos y por creer a otros que no han investigado la verdadera naturaleza de lo que llamamos realidad. Esos dos factores te hacen creer que vives en un universo estático y malévolo al que tú solo debes resignarte. La sociedad y tus mentores (padres, profesores, parientes, etc...) te han enseñado que eres una víctima y no un creador de tu vida.
2- Ya se sabe científicamente que lo que llamamos "materia" responde a la emoción humana. Vivimos en un universo sensible a la emotividad humana, esto los científicos le llaman "frecuencias". Emociones positivas y de fe en el universo proporcionan universos amables a los humanos. Emociones negativas y de desesperación, proporcionan universos hostiles.
3- Debes obligarte a ti mismo a hacer de la felicidad una prioridad y dejar de reaccionar todo el tiempo a los acontecimientos con frecuencias bajas, es decir con emociones negativas. Debido a que habitamos un universo que responde a la emoción humana. Esto se conoce como "ley universal de la atracción" y no para jamás. Cada vez que tienes una emoción estás en una frecuencia determinada, esa frecuencia sintoniza con acontecimientos del espacio tiempo que siempre ocurre en el ahora, que llamamos "circunstancias".
4- Para obtener acontecimientos del espacio tiempo en el Ahora favorables a ti, debes madurar en consciencia y aprender a ver al universo como un todo amable. Dijimos que los científicos que investigan la naturaleza de la realidad ya saben de forma irrefutable que la emoción humana "moldea" el mundo del sujeto, por lo tanto aprender a estar satisfecho y alegre pase lo que pase en tu vida, debe convertirse en una gimnasia diaria, incuestionable.
5- Para aprender a ver al universo en el que habitas como un todo amable que responde a tu emoción, debes hacerte responsable de lo que atraes a tu experiencia dejando poco a poco el personaje de víctima y asumir que eres un creador. Un creador aún no hábil, pero un creador al fin.
6- Solo, y esta condición es indispensable, cuando veas en todo momento al universo como un todo amable que no está separado de ti, sino que "es" tú, los acontecimientos del espacio-tiempo que atraigas como un imán serán de naturaleza amable y feliz. En este estado desaparecen con agilidad las enfermedades y lo que usulmente llamamos "problemas".
7- Recuerda siempre que vives en un universo sensible a la emoción humana. Cuanto más reafines tus emociones positivas, más cosas "buenas" atraerás. Solo debes implantar este chip en tu mente: "Vivo en un universo amable conmigo". Cuando tu cerebro acepte esto como algo cotidiano, serás dueño de tu vida. Y comprenderás que el sufrimiento que has vivido o vives se debe a que tu estado emocional es de baja frecuencia. Pero debes observar tus emociones.
8- No es necesario que siempre estés "contento", eso no es posible, pero es imprescindible que vivas tus experiencias con paz. Debes dejar de reaccionar ante todo como un animal, como un depredador y favorecer las emociones positivas.En definitiva, debes aprender a vivir sin miedo. Recuerda que vives en un universo amable. Sentir eso te da paz. Puede que no des brincos, pero te da paz. La paz calibra altísimo y esa paz te garantiza una vida placentera. Nunca olvides que habitas en un universo que responde a tu emoción. Sentirte satisfecho, pase lo que pase en tu vida, te garantiza buenos resultados.
Este blog se ha creado con el fin de divulgar el nuevo paradigma de pensamiento basado en que toda nuestra experiencia la generamos en nuestro interior.
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PÁGINA OFICIAL DE LA PINTORA CRISTINA BERGOGLIO
lunes, 10 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
EL ARTISTA QUE HA DE VENIR
EL ARTISTA QUE HA DE VENIR
El artista que
ha de venir (I)
EL SIGNIFICADO
FINAL
Crear es una
forma de meditación, de conexión absoluta con nuestro verdadero Yo que está
libre de las ataduras de la mente: preocupación por la subsistencia, por la
aprobación ajena hacia nuestra valía, por si somos amados o no. La mente que
está en el estadio de la creación es una mente poderosa porque ha conectado con
su verdadero potencial, está totalmente en el presente y esa disponibilidad para
estar atento al presente es el acto más digno y alto de que puede alcanzar la
consciencia humana. Yo busco sanar a través de mi arte. Cualquier manifestación
artística tiene que producir una alquimia en el que es recipiente de ese
arte. Pero sólo un artista anclado en la profunda humildad del conocimiento de
sí mismo, puede crear desde una napa más profunda al ego y sus continuas conversaciones
sobre su superioridad por encima del resto de las criaturas. La ciencia lleva
décadas demostrando la perfecta igualdad del universo, su simultaneidad y
interconexión entre sus partes, pese a la miope experiencia sensorial.
El artista
genio presenta un equilibrio entre los dos hemisferios cerebrales; pero sobre
todo ha desarrollado el derecho y por ello incide en el homónimo del público. La
capa intelectual desde la que crea incluye el uso de las facultades
intelectuales menos usadas por las masas: la imaginación y la intuición.
Factores claves de la inteligencia profunda.
Eso es
inteligencia plena. Carece de relevancia la técnica, la dicción o el buen uso
del idioma si el artista no logra acceder al subconsciente de la persona que
contempla, escucha o lee.
Cualquier expresión del arte ha de prescindir del ego
humano como epicentro. Se requiere otra clase de literatura, otro cine, otra
pintura, que eleve la autenticidad del hombre. Es más fácil escribir o pintar el
dolor humano, pero eso no es lo que se necesita socialmente. El desafío es crear
firmemente sobre un hombre nuevo, más evolutivo, sin que el artista tienda a la
cursilería ni que caiga en lugares comunes. Los crímenes, el dolor, el sexo
visceral atraen mucho, pero forman parte de la vieja consciencia. La idea de
futuro es que los artistas ayuden a que el hombre evolucione y viva en
plenitud..
La concepción del tiempo que viene exige el estudio
profundo y desapasionado del ego humano. Subsiste en la sociedad el papel
arquetípico de la persona culta; papel especialmente interpretado en Europa.
Cuesta erradicar los modelos ancestrales, con un ego exclusivista. Pero el
creador que esté demasiado identificado con su falso yo será incapaz de
canalizar una obra que transforme.
El ego rige las creaciones en el humano que continúa
preguntándose quién o qué es. Encontrar a un creador que sea natural, que no se
sienta superior a otras criaturas, que comprenda la naturaleza vacua del átomo
que lo compone, que tenga autoestima y humildad al mismo tiempo, es aún difícil
porque prima el viejo paradigma de pensamiento que se basa en que todo es de
génesis externa.
En las próximas décadas el creador que no conozca las
leyes
universales, que no tenga cosmovisión ni sea natural, no hará una obra que permanezca. Los humanos únicamente somos inteligencia finita expresando inteligencia infinita, no estamos por encima ni por debajo de ninguna otra criatura, siquiera estamos separados de ellas; tal consideración es sólo un informe de nuestros acotados sentidos y nuestro condicionamiento social y personal.
universales, que no tenga cosmovisión ni sea natural, no hará una obra que permanezca. Los humanos únicamente somos inteligencia finita expresando inteligencia infinita, no estamos por encima ni por debajo de ninguna otra criatura, siquiera estamos separados de ellas; tal consideración es sólo un informe de nuestros acotados sentidos y nuestro condicionamiento social y personal.
El artista tiene que hacer lo que de él se solicita sin
confundirse o perderse
en el papel de artista o de ser culto. No es eso. Es la conciencia pura detrás de esos personajes que el alma va cambiando como si fueran vestidos. La obra del artista carece de trascendencia personal porque es la Vida la su creadora, y el artista es Vida.
en el papel de artista o de ser culto. No es eso. Es la conciencia pura detrás de esos personajes que el alma va cambiando como si fueran vestidos. La obra del artista carece de trascendencia personal porque es la Vida la su creadora, y el artista es Vida.
Sin ego la vida aparece tal cual es. Sin las obstinadas
interpretaciones de la mente que todo lo divide y juzga la vida es infinita,
igual en todas sus partes, sin costuras, sin fragmentar, sin divisiones absurdas
que sólo la mente inmadura provoca. Sin partes superiores a otras. En un
universo interconectado y simultáneo como parece ser el universo que habitamos,
ninguna parte es superior a otra porque ni siquiera existe el concepto ‘una
parte y otra’, ya que todo el universo está ocurriendo simultáneamente sin
distinción de lugar.
Se necesita un nuevo artista, más informado
científicamente, con una humildad producto de su entrega al conocimiento de sí
mismo, a la averiguación de su verdadero yo y no sólo de su personalidad finita.
Es necesario un artista anclado en el Ser y a su vez capaz de expresar al Ser
individualmente.
Cristina
Bergoglio
miércoles, 29 de agosto de 2012
COMPRENDER PORQUÉ ENFERMAMOS
MI PADRE ESTÁ ENFERMO Y NO QUIERO QUE
SEA ASÍ
P: Mi padre está muy enfermo en el
hospital y no deseo que eso ocurra, me hace daño pensar en que puedo perderle o
que sufra. ¿Qué actitud puedo tomar?
R: La enfermedad es siempre algo
perfecto y jamás es algo “malo”. Sin la enfermedad nos hubiésemos extinguido
como especie hace milenios. La enfermedad en el cuerpo físico es un excelente
indicador de que hemos perdido la consciencia de nuestro bienestar interior (la
única base “sólida” para la salud perfecta, aparte de los hábitos de vida)
Cuando un ser amado se enferma lo que
sentimos es que eso “no debería estar ocurriendo” y si fuera por nosotros
haríamos lo posible para borrar de la existencia esa situación. Sin embargo lo
que queremos sentir cuando un ser amado se enferma, es no sufrir nosotros. Más
que pensar “mi padre no debería sufrir”, en nuestro subconsciente pensamos: “yo
no debería sufrir” y en último término es nuestro ego el que habla, nuestro yo
falso el que dice: “yo no debería perder a nadie y menos a mi padre”.
P: ¿Cómo supero el temor a la pérdida de
mis padres y qué hago en esta situación en la que toda mi familia no hace más
que apoyar la enfermedad de mi padre hablando todo el tiempo de ella y
dramatizando a más no poder?
La pérdida y la ganancia de la vida no
existe. La vida es una y esta ni se gana ni se pierde más que en nuestra
percepción de lo que creemos que es el cuerpo, interpretación que hacemos a
través del engaño de los sentidos y la hipnosis del condicionamiento
social. Su padre no perderá la vida si es que muere, solo perderá su forma ante
Usted. Lo cual es el destino de todas las formas. Pero la vida que es su padre
sigue intacta. Solo perderá algo que siquiera Usted ni yo sabemos de qué está
hecho.
Le ayudará infinitamente si en lugar de
centrarse mentalmente en la enfermedad de su padre, hablar de ello todo el
tiempo y emocionarse mucho con ello, hablar tortuosamente de los más mínimos
detalles de la enfermedad con sus familiares y darle y darle más foco a la
enfermedad, si logra serenarse y pensar en la salud como condición natural.
Aquello en lo que nos enfocamos crece. Si ama a su padre, solo hable de salud y
soluciones y aunque los demás le vean “indiferente”, hable y piense en salud.
El error que comenten todos los
familiares alrededor de una persona que solo está manifestando el aprendizaje
de una lección con su cuerpo, es de sumo dramatismo. Se habla y se piensa en
ello casi las 24 hs del día, lo cual favorece el desarrollo de la
enfermedad. Lo que hay que hacer es apoyar al enfermo a desdramatizar
sobre su situación y hacerle reír. La risa, siempre y en todo caso elevará la
frecuencia vibratoria de la energía que es el cuerpo y la desdramatización hará
que suba el sistema inmune. Eso le parece anormal y monstruoso a las mayorías
de las familias, ya que se nos ha enseñado que la “preocupación y la
dramatización” logran resultados positivos. Jamás logran resultados positivos.
Nadie en el planeta se ha curado a través de un estado mental de suma
preocupación, por el contrario, este estado de preocupación que parece
inevitable, es evitable y es altamente prioritario, de suma prioridad,
centrarse en la salud del paciente. Hablar de la salud del paciente. Siempre y
en todo caso hay que hablar y pensar en el resultado esperado. Otra cosa es la
RESPONSABILIDAD, pero esta no tiene porqué estar cargada de miedo y
preocupación.
P: ¿Cómo hago para no parecer un
indiferente ante mis parientes si no me preocupo por la salud de mi padre?
R: Le debe ser indiferente esto. Usted
sencillamente piense en el cuerpo de su padre como si lo invadiera “una
inundación de consciencia”, haga este ejercicio por las noches si de verdad
desea que su padre se cure. Ahora, si quiere que siga enfermo, hable todo el
tiempo de su enfermedad, céntrse en ella y emociónese negativamente a
favor de la enfermedad. De ese modo logrará lo que logran todas las familias:
estropear más la salud.
¿Pero quedaré como un ser ruin si no
aparento preocupado? Estoy realmente preocupado. No es eso acaso normal?. Si
aparento no estar preocupado creo que no me lo perdonaré. Yo siempre me
preocupo por todo lo que no sea bueno.
R: Si le interesa que su padre se cure
le será más fácil preocuparse que no preocuparse, le será más fácil hablar todo
el día de los análisis de su padre y todos los detalles que hablar de la
solución. Pero si le quiere de verdad deberá HACER UN ESFUERZO y enfocarse en
la salud de su padre. No existe otro modo efectivo. La preocupación solo trae
más motivos de preocupación.
Con respecto a que usted no desea que su
padre esté enfermo, debe entender algo: el cuerpo de su padre le está dando un
mensaje, del mismo modo que si Usted enferma también recibe un mensaje de su
cuerpo. Usted no es quien para intervenir en las lecciones que su padre debe
aprender. La mayoría de la gente aprende a través de la enfermedad a curarse
interiormente. Debe respetar ese proceso de su padre, es otro ser humano
aprendiz como usted.
Piense en salud, hable de salud, hágale
reír, no dramatice con su madre y resto de familiares, no haga lo que hace la
mayoría de la sociedad. Estimular la enfermedad sin darse cuenta.
¿Y qué pasa si un día lo pierdo? No lo soportaré. No
soporto las pérdidas de ningún tipo. Los padres no deberían irse jamás.
R: Todas las formas de vida son
transitorias. Usted no puede decidir cuando es “correcto o incorrecto” que una
forma de vida QUE NO LE PERTENECE A USTED, debe disolverse.
Siquiera sabe lo que la muerte es. Sin muerte la vida no es posible. Son
inseparablemente una. No son opuestas, sino complementarias. Su padre se irá
cuando la vida lo disponga le parezca a usted eso correcto o no.
La vida es siempre prefecta. Es nuestra
limitada mente en su estado inmaduro la que dice “un niño no debería morir, eso
injusto”. En primer lugar para que usted esté aquí una infinidad de muertes
tuvieron que darse. Que no entendamos las infinitas leyes de la Vida no
quiere decir que no sean perfectas.
Lo que usted siente es que “yo no
debería pasar por pérdidas”, esa es la voz de su ego que insiste en que
usted es el único ser del planeta que sufre y que eso es “injusto”, sin embargo
usted “perdió” la niñez, perdió “su cuerpo adolescente”, perdió su novia de la
infancia para estar ahora casado con quien está….la pérdida como tal no existe,
solo la disolución de formas que acontecen en nombre de la Vida. Toda
disolución es siempre en nombre de la Vida. Las fuerzas destructivas de la vida
(lo que llamamos muerte o pérdidas) son esenciales para complementar las
fuerzas constructivas (lo que llamamos nacimientos y ganancias) Si en el
universo que vivimos solo operaran las fuerzas constructivas y expansivas, el
mismo universo colapsaría porque nada puede expandirse infinitamente. A nuestro
ego le molesta mucho las fuerzas destructivas y
solo las acepta “cuando le conviene”. Por ejemplo a nuestro ego le parece bien
que se destruya un atasco de tráfico pero le parece “mal” que se pierda
determinado trabajo o que se muera “antes de tiempo” un niño. Pero esas
percepciones de que está bien o mal que una forma se disuelva son solo del ego,
el universo opera de manera perfecta siempre y en “sus tiempos correctos”.
Cuando aceptas estos ritmos con sabiduría y compasión, estás listo para vivir
sin sufrir innecesariamente. Podrás seguir experimentando incomodidades y hasta
dolor físico, pero ya no harás de todo un problema. Ni un problema de la vida
ni un problema de la muerte. Lo cual se traducirá en aceptar con infinita
compasión los cambios naturales de la vida y no considerarlos “injustos”.
P: No deseo pasar por el dolor de ningún
tipo. ¿Cómo supero eso? El dolor es parte de la vida, pero no lo soporto.
El dolor no es usted. Sino es un residuo
de la inmadurez de la mente que no acepta la transitoriedad de todas las formas
y se aferra a todo. El dolor no es más que una falsa percepción de “hechos
neutros” que siempre que ocurren son perfectos. La mente dice “yo no debería
perder mi trabajo, yo no debería perder a mi esposa, yo no debería perder a mi
hijo, a mi casa, a mi esto, a mi lo otro”. Sin esos "cambios" usted
seguiría siendo un niño de 13 años. Seguiría en el útero materno! El ego dice :
“yo no debería perderme a mí mismo”. Ese es el temor de su ego o falsa
identidad. En su esencia usted no puede perder nada, es solo una falsa
percepción, como cuando una ola rompe en el mar. Sigue siendo el mar. Parece
que se va, que desaparece, pero solo se funde. En último término todo lo
"suyo" un día más pronto o lejano se fundirá en el mar de la vida.
Aceptar eso es la libertad, es la madurez, es el amor.
No se aferre a nada, apoye a su padre
comprendiendo que está en medio de una lección, apóyele riendo, apóyele
cantando, apóyele ayudándole a expresar las emociones contenidas que le han
llevado a la enfermedad. Porque está enfermo por no expresar determinadas
emociones pensando que “es malo enfadarme, es malo expresar enojo”. Ayúdele a
llorar positivamente y a reír mucho. Ambas cosas curan el cuerpo mucho más
rápido, apoyado por la medicina claro. Apoye a su padre en su camino de
crecimiento interior creciendo Usted, comprendiendo que la vida es toda una
escuela para aprender a no enfermar. Un día la enfermedad ya no será un método
de aprendizaje, por ahora los humanos aprenden así, a través del cuerpo. El
cuerpo es sabio, nos da mensajes sobre distorsiones que hacemos de los hechos.
Nos la pasamos interpretando mal todo, por nuestra memoria herida, pero en realidad
lo que no hiere siquiera ha ocurrido en la mayoría de los casos. Vivimos en
falsas ilusiones, interpretamos todo desde el miedo a ser heridos. Nadie puede
dañarte en tu esencia. Nadie puede abandonarte ni dejarte ni hacerte mal, es
todo un aprendizaje esto. Siempre estás intacto en tu ser interior, abandonando
la inmadurez del ego, el cuerpo aprende a sanar. Y apara eso hay que reír, hay
que des-dramatizar. De ese modo su padre expresará emociones positivas que son
las que apoyan la salud. No haga lo que hace todo el mundo, madure y ría. El
cuerpo está diseñado para auto-curarse. Tenemos todos una dimensión
intacta en la que se halla nuestra mejor versión. En esa dimensión también
estamos sanos y completos, libres y felices. Hallar esa dimensión diariamente
es el trampolín para la salud y el bienestar en general. Pero debe asumir una
gran responsabilidad: la de su mente y estado emocional y dejar para siempre de
sentirse víctima por todo.
Al principio la victimización estará tan
incorporada en Usted que le será muy
difícil salirse de ese arquetipo. Porque toda la sociedad nos entrena para
sentirnos víctimas de los demás, lo cual es la razón de la enfermedad del
cuerpo. Pero poco a poco comenzará a experimentar la responsabilidad de sus
circunstancias y podrá cambiarlas en su interior, lo cual es el único método
eficaz para cambiar las circunstancias. Comprenda que este estado de sentirse víctima
y buscar compasión en los demás o auto-compasión no se modifica de un día para el otro, por lo tanto
entrará y saldrá de la enfermedad muchas veces, pero a medida que cambie su
estado de consciencia, las enfermedades a las que se enfrente no serán tan
devastadoras y podrá controlarlas con rapidez. Es extremadamente importante no
identificarse con un personaje de “persona
enferma” y sacar a relucir todos los detalles de su enfermedad a sus amigos,
sólo hágalo con su médico o terapeuta. El cuerpo es extremadamente obediente a
su estado de consciencia. Mire como está su cuerpo y este le dirá lo que ha
estado pensando últimamente. No se obsesione con este estado de baja frecuencia
energética, es pasajero. Medite a diario y recuerde que su cuerpo es energía.
La energía puede transformarse totalmente. En algunos casos, cuando la persona
está lista, pueden ocurrir curaciones que los demás llaman milagrosas, pero son
matemáticamente esperables si la persona ha cambiado radicalmente su
identificación con la enfermedad.
En todo caso reír es la mejor forma de ayudar
a sanarse. Vea películas cómicas, esa terapia junto con los tratamientos
médicos, le ayudarán a dejar aparcado el personaje de persona enferma. La
enfermedad es solo un avisador, no debe tomarse como algo permanente.
Cristina Bergoglio, ex enferma de
cáncer, con motivo de una charla dada a un grupo pequeño a enfermos de
cáncer y familiares en el Hospital Gregorio Marañón de
Madrid. Unidad de Oncología.
Julio 2011.
lunes, 27 de agosto de 2012
EL SENTIDO SAGRADO DE LA DIFICULTAD
Desde que somos pequeños vamos persiguiendo el placer y huyendo del dolor en forma continua. Se nos enseña que cada vez que la "realidad" sea disonante con lo que desea nuestra mente caprichosa, es decir que cada vez que la persecución obsesa del placer no sea satisfecha, debemos experimentar un alto grado de incomodidad, violencia interior y frustración a lo que usualmente llamamos " problemas". Desde la visión general de los acontecimientos del universo el nacimiento de una estrella supernova y que se nos caiga café en la ropa son sucesos sin ningún tipo de evaluación emocional negativa, ni pueden ser circunscritos a sendas carpetas de acontecimientos "buenos" en la que apuntaríamos sin dudar el nacimiento de la estrella, y la otra carpeta de acontecimientos "malos, en los que podríamos incluir el dato de la mancha de café. Aunque la percepción nos indique un mundo de ilusiones, debajo de las capas de formas, moléculas y átomos somos ...nos guste o no la idea, la comprendamos o no: energía. Somos energía y todo es energía moviéndose a una altísima velocidad cuyas diferentes grados de velocidad les solemos llamar "frecuencias". Todos los aconcecimientos del universo son energía moviéndose a diferentes velocidades. Esto se puede corroborar solo con el sentido común. Si tu mano es energía debajo de la percepción de "solidez" de los átomos, lo es también el jefe, la esposa, el perro, la casa y su hipoteca, el café, la macha de café y también la estrella supernova. Hasta aquí estamos de acuerdo en que todo lo que nos pasa y en general todo lo que "pasa" es energía moviéndose. Un divorcio es energía moviéndose, ganar la lotería es energía moviéndose, una silla lo es, lo es el camarero del bar de la esquina también. No hay nada en esta existencia que pueda escapar a una tesis ya comprobada y verificada, aunque siempre dentro del marco de la investigación teorema y tesis: todo es energía. Lo es tu cuerpo, lo es tu entorno, lo es tu mascota. ¿Tienes argumentos lo suficientemente sólidos para refutar esta realidad? No vale decir que "ves" objetos sólidos con tu aparato perceptor y "aire entre ellos", como expliqué anteriormente eso es solo una ilusión perceptiva necesaria para vivir la vida.
Ahora vayamos al núcleo de este artículo.
Si se nos ha entrenado a buscar el placer y huir del dolor, eso indica que cada vez que "ocurre algo" que pone en peligro lo placentero, a ese cambio energético lo llamamos "dificultad". Desde el punto de vista de una universo igualitario en todos sus puntos, esa dificultad solo acontece en la mente del que la experimenta, no en la "realidad real". Para el universo no es una dificultad que te muerda un perro ni para el perro, pero para ti sí. De los tres, la dificultad solo la vez tú. Cuando adquieres una renovada visión de lo que la sociedad llama "problemas" y caes en la cuenta que esto es solo una interpretación emocional de hechos neutros, puedes vivir con incomodidades, pero ya no con "problemas".
La dificultad es siempre una interpretación errónea de que las etapas incómodas de los procesos para alcanzar más placer y huir del dolor, son algo que llamamos "problemas". Por ejemplo, cuando nos echan del trabajo o nos divorciamos, no estamos realmente convencidos de que eso sea una dificultad, pero se nos ha entrenado a que todo tipo de cambio en las formas de nuestra vida debe asumirse con una carga emocional casi destructiva. Nos acostumbramos a una situación que catalogamos como placentera y nos aferramos a ella, pero este es un universo energético en el que nada se pierde pero todo se transforma. Esos cambios de energía los llamamos, casi a la fuerza: problemas. De ese modo experimentamos con sumo estrés el quedarnos sin ese trabajo y cualquier tipo de "ruptura" con una situación que relacionábamos con el placer. La dificultad no es más que una fase más de los procesos creativos del universo en el que creamos con el mismo. Para adquirir un nuevo trabajo hay que pasar sí o sí por la fase des-constructiva de lo viejo para que pueda crearse algo nuevo. Para conocer a una nueva esposa o esposo, también. Para comprarse un nuevo jeans, para que nazca una nueva planta de naranjo deben caer naranjos podridos al suelo, alimentar la tierra, etc. La naturaleza no llama "problemas" a esas fases, son fases tan excelsas como cuando nace un nuevo fruto. La fruta podrida en el suelo es tan necesaria como la semilla. Si logras tener una perspectiva más holística de todos tus acontecimientos llegarás a la conclusión de que nunca tuviste "problemas" en la vida, sino solo extremas reacciones emocionales negativas a acontecimientos que para la vida y el universo son "neutros". Son las fases necesarias en todo proceso creativo y tú como ser humano eres un creador indispensable. Para crearte una vida maravillosa debes necesariamente hacer las paces con los cambios y dejar de perseguir el placer y huir del dolor. Esos cambios no son dolor, sino solo cambios. Al ver esos cambios como sagrados e indispensables te amigas con las fuerzas que rigen la experiencia vital y eres capaz de convertirte en un atractor más eficaz de formas positivas. Renuncias a patalear cada vez que hay un cambio en las experiencias que producen placer y te rindes a esos cambios con entereza, sabiduría y aceptación. Esa es el gran sentido espiritual y sagrado de la dificultad, hacernos más conscientes de nuestra grandeza creativa y aceptar con amor todas las fases del proceso.
viernes, 24 de agosto de 2012
EL GRAN DÍA DE LA DIFERENCIA
En todo camino vital llega un día el gran día de la Diferencia.
En ese día estableces un pacto que te aleja completamente de la vida que habías llevado hasta entonces.
Cansado de transitar el sendero de la queja, la obstinación y la resistencia. Harto de sufrir por cada palabra de un semejante , por cada mínimo detalle de incomodidad vital, un día decides que vas a hacer una diferencia y que esta consiste en entrar en la gran alquimia de la Gratitud.
Es como si de pronto cayeran todos los velos que te habían mantenido alejado de la perfección de este instante y corroboraras de una vez por todas, que sea cual sea la circunstancia vital que estés percibiendo con los cinco sentidos, eso está ahí impregnado de perfección, propósito y sentido. De manera que comienzas a separarte emocionalmente de lo que llamas "mi gran problema" y puedes observar sin distracciones ni falsas interpretaciones la belleza y la perfección de todo lo que ocurre a tu alrededor sin ningún tipo de juicio. Muchos le llaman a este despertar "amar lo que es". Lo que "es" es sencillamente lo que estás percibiendo, lo que te está "ocurriendo" y lo amas. No pones pegas, no te altera el ánimo, no te opones desde una actitud de resistencia. Comprendes, porque estás ya en una gran diferencia, que todo lo que te ha ocurrido hasta ahora es perfecto. Y desde esta nueva y diferencia percepción de tus acontecimientos, tienes el poder para transformar aquello que te produce incomodidad y no es lo buscado por ti. Pero nada de lo que te disgusta se alejará de ti hasta que lo ames. Hasta que llegue el gran día de la Diferencia. Debes amar tu falta de trabajo, de pareja, de dinero, de salud, de amigos, de lo que sea que nuestra percepción siempre distorsionada nos diga que carecemos. Porque la Vida es una única tela que todo lo sostiene y nada está separado en este universo interconectado, por lo tanto para que ocurran esas supuestas carencias, todo el universo debe moverse y participar. Eso significa que sea lo que sea que te ocurra es siempre perfecto, momento a momento es perfecto, diga lo que diga la agotadora mente con sus juicios. Cuando llega el día de la diferencia, ves esa perfección en todas las personas que te rodean, en todo los paisajes inclusos aquellos que aparentan ser hostiles, ves la perfección en todos los supuestos enemigos. En todos esos seres que se supone te traicionaron o no te amaron como "corresponde". El gran día de la Diferencia ya no estás herido cada instante por alguien, ya no eres tan vulnerable, ya no te irritan las pequeñeces que puedan hacer los demás, porque eres consciente que tú y esa persona comparten el mismo material, la misma perfección. Y aunque se entra y se sale continuamente del estado de la Diferencia al del Juicio durante el día una y otra vez, ya hay una meseta de serenidad juguetona e inquebrantable.
Cuando adquieres la Diferencia, no eres superior ni inferior a nadie. No eres ni mejor persona ni peor persona que antes, solo más clara y real en sus percepciones. El síntoma de la gran Diferencia es la gratitud.
Agradeces todo, porque sabes que cada brizna de experiencia te ha sido otorgada por una fuente de vida desconocida, pero extremadamente generosa contigo. Ya no es importante el atasco, sino tener piernas. Ya no es importante si el otro dijo o no dijo algo conveniente, sino estar sano y vivo, tener consciencia de la Vida única que existe por debajo de todo. Esa gran diferencia te separa de un viejo y desgastado yo en el que la queja era el artífice de un destino y te vuelves más manso y ligero. Ves sin interpretaciones. Ves sin juicios. Ves que juzgar permanentemente a los demás, solo es una proyección de aquello en ti que aún no te parece perfecto. Aquello que juzgas de los demás, es solo aquello que aún no amas en ti mismo, por extravagante que esto le suene a nuestra mente. Y si percibes que eres un ser único e irrepetible, un diseño suntuoso y preferente de la Naturaleza con sus fallos y virtudes móviles , puedes amarte tal cual eres y aceptar esa perfección inherente en ti y en todo lo demás. Acaba el juicio continuo hacia los otros. Esa cárcel tan entramada e inútil que solo nos lleva a la enfermedad del cuerpo y los resultados vitales por arte de magia adquieren otra textura. Todo parece mejorar. Amar lo que es es la gran diferencia.
Cuando adquieres la Diferencia, no eres superior ni inferior a nadie. No eres ni mejor persona ni peor persona que antes, solo más clara y real en sus percepciones. El síntoma de la gran Diferencia es la gratitud.
Agradeces todo, porque sabes que cada brizna de experiencia te ha sido otorgada por una fuente de vida desconocida, pero extremadamente generosa contigo. Ya no es importante el atasco, sino tener piernas. Ya no es importante si el otro dijo o no dijo algo conveniente, sino estar sano y vivo, tener consciencia de la Vida única que existe por debajo de todo. Esa gran diferencia te separa de un viejo y desgastado yo en el que la queja era el artífice de un destino y te vuelves más manso y ligero. Ves sin interpretaciones. Ves sin juicios. Ves que juzgar permanentemente a los demás, solo es una proyección de aquello en ti que aún no te parece perfecto. Aquello que juzgas de los demás, es solo aquello que aún no amas en ti mismo, por extravagante que esto le suene a nuestra mente. Y si percibes que eres un ser único e irrepetible, un diseño suntuoso y preferente de la Naturaleza con sus fallos y virtudes móviles , puedes amarte tal cual eres y aceptar esa perfección inherente en ti y en todo lo demás. Acaba el juicio continuo hacia los otros. Esa cárcel tan entramada e inútil que solo nos lleva a la enfermedad del cuerpo y los resultados vitales por arte de magia adquieren otra textura. Todo parece mejorar. Amar lo que es es la gran diferencia.
Amas lo que te pase, por tenebroso que parezca, por incómodo que sea, porque sabes que ese muro, ese obstáculo, ese atasco vital, esa enfermedad, están ahí guiadas por la perfección de la vida. Están ahí como postes que señalan la ruta hacia tu mejor versión y dejas de odiar esos muros. Dejas de odiar esas irritaciones, esas incomodidades corporales, esos semejantes enemigos, esas dilaciones en los resultados laborales y amas lo que es, porque lo "que es" es perfecto para ti en ese momento.Y entonces, en esa rendición a la Vida y sus desconocidas matemáticas, en ese dejarse caer en el gran río de la Inteligencia , un poder que desconocías comienza a operar en todos tus acontecimientos. No es resignación, es poderío. No es pasividad sino confianza. Dejas de patalear por todo y te entregas a ese flujo que en este momento divide tus células, mueve los volcanes y hace que las panteras se apareen. Porque nunca estás fuera de ese flujo, aunque quisieras no puedes estarlo... y es el que realmente opera en tus asuntos. Comienza la confianza consciente en la Vida. La mente se acalla y es otra inteligencia la que opera en tus actos ahora. La inteligencia del Flujo y no de la mente. Comprendes que debes rendirte a ese flujo porque es verdaderamente inteligente.
Ese es el gran día de la Diferencia.
domingo, 19 de agosto de 2012
RECUPERAR ESA HABILIDAD
Más allá de todas las formas de vida que puedas percibir, más allá de todo los cambios de tus circunstancias siempre móviles, existe una vida única que no es afectada por esas turbulencias.
No importa cuánto estés identificado con un drama, con una historia personal problemática e infeliz, esa esencia existe como una pantalla de cine en blanco, totalmente imperturbable. Cada ser humano viene a la vida nada más y nada menos que a dar con esa esencia que es, con esa Vida única que es, da igual lo extremadamente dramática que su mente le diga que es su vida y su "historia".
La esclavitud consiste lisa y llanamente en crearse en la mente continuamente una identificación con un yo infeliz a lo largo del día y dejar de percibir la Vida que uno es debajo de los ropajes del momento y de las circunstancias. Se es un esclavo cuando se está incapacitado para dar con la esencia incorruptible que uno es debajo de las cambios continuos de la superficie. Es solo en la superficie dónde pasan cosas "malas". Te pase lo que te pase, nunca es lo que parece. Eres siempre una Vida única en continuo movimiento y conexión con lo demás. No eres tu historia infeliz, no eres tu enfermedad, no eres el pasado. Eres un flujo siempre vivo y cambiante que está vibrando y en conexión con el resto de la existencia. Esa es tu realidad "real y realista". Un campo de pura potencialidad. La capacidad para percibir ese flujo incorruptible que uno "es" debajo de cualquier apariencia de "problema o enfermedad" es la verdadera felicidad y la única libertad que has venido alcanzar. No es ninguna circunstancia pasajera. Si esas situaciones se "mantienen" es porque la persona las perpetúa con su estado emocional y mental. Estabiliza con ello lo problemático.Pero con un cambio de pensamiento hacia lo positivo, las circunstancias tienen que cambiar.
La capacidad de ver ese flujo de Vida a cada momento y en todo lo que percibes y dejar de ver enemigos por todas partes, problemas en todos los asuntos e identificarse momento a momento con un yo infeliz, desgraciado o carente es una habilidad que todo el mundo puede recuperar, no importa lo que la mente diga sobre lo infeliz que es tu historia. Todo el mundo tiene la habilidad de perder identificación con pensamientos que llama "mi historia infeliz", y ver con absoluta claridad la perfección de la Vida en el momento. Sin ninguna identificación con ningún tipo de drama o enemistad. Todo el mundo tiene la habilidad de reírse de uno mismo y la intensa y placentera identificación que uno tiene con un guión cinematográfico conflictivo y triste. Todo el mundo tiene la habilidad de convertirse en un observador risueño y objetivo de su "drama" y desde esa inconmensurable paz interior accionar de un modo no reactivo y repetitivo.
Todo el mundo puede percibir la Vida en estado puro y dejar aparcada su historia infeliz que no son más que una serie de pensamientos repetitivos sobre uno mismo. Todo el mundo tiene la habilidad de tomar contacto con ese poso de paz profunda que somos todos más allá de cualquier "cosa mala" y reírse a carcajadas de la forma en la que ha vivido en el pasado, haciendo de la preocupación un método de vida. Sea cual sea la historia infeliz que te has inventado sobre ti mismo, lo que te hicieron los demás, lo desgraciado, pobre y solitario que eres, no eres eso ni lo serás jamás. Eso es solo un guión inventado por la mente. No una realidad. Tu realidad real siquiera ha sido investigada. A menos que te hayas tomado la responsabilidad de investigar qué eres en un nivel profundo, ninguna de nuestras historias son reales. Solo cuentos que le contamos a los demás y a nosotros mismos. Solo son pensamientos muy contaminados sobre hechos cuya esencia profunda desconocemos. Una vez que descubres esto las circunstancias de la Vida mejoran notablemente. Mejoran las historias, los guiones de cine de tu vida. Una vez que abandonas el gustillo por identificarte con un yo infeliz y contárselo a todo el mundo hasta la saciedad, el universo te provee de todo lo que necesitas en el momento. Así de paradójica es la Vida!
Eres el flujo de Vida en el ahora en continuo cambio y conexión con el resto de la Vida y criaturas. Sin historia infeliz continua, sin pasado, sin enemigos. Solo un flujo de energía moviéndose, átomos risueños tomando formas que cambian. Un flujo excelso e invulnerable que puede ser percibido en directo y en absoluto estado de maravilla y asombro, si se recupera esa habilidad...
No importa cuánto estés identificado con un drama, con una historia personal problemática e infeliz, esa esencia existe como una pantalla de cine en blanco, totalmente imperturbable. Cada ser humano viene a la vida nada más y nada menos que a dar con esa esencia que es, con esa Vida única que es, da igual lo extremadamente dramática que su mente le diga que es su vida y su "historia".
La esclavitud consiste lisa y llanamente en crearse en la mente continuamente una identificación con un yo infeliz a lo largo del día y dejar de percibir la Vida que uno es debajo de los ropajes del momento y de las circunstancias. Se es un esclavo cuando se está incapacitado para dar con la esencia incorruptible que uno es debajo de las cambios continuos de la superficie. Es solo en la superficie dónde pasan cosas "malas". Te pase lo que te pase, nunca es lo que parece. Eres siempre una Vida única en continuo movimiento y conexión con lo demás. No eres tu historia infeliz, no eres tu enfermedad, no eres el pasado. Eres un flujo siempre vivo y cambiante que está vibrando y en conexión con el resto de la existencia. Esa es tu realidad "real y realista". Un campo de pura potencialidad. La capacidad para percibir ese flujo incorruptible que uno "es" debajo de cualquier apariencia de "problema o enfermedad" es la verdadera felicidad y la única libertad que has venido alcanzar. No es ninguna circunstancia pasajera. Si esas situaciones se "mantienen" es porque la persona las perpetúa con su estado emocional y mental. Estabiliza con ello lo problemático.Pero con un cambio de pensamiento hacia lo positivo, las circunstancias tienen que cambiar.
La capacidad de ver ese flujo de Vida a cada momento y en todo lo que percibes y dejar de ver enemigos por todas partes, problemas en todos los asuntos e identificarse momento a momento con un yo infeliz, desgraciado o carente es una habilidad que todo el mundo puede recuperar, no importa lo que la mente diga sobre lo infeliz que es tu historia. Todo el mundo tiene la habilidad de perder identificación con pensamientos que llama "mi historia infeliz", y ver con absoluta claridad la perfección de la Vida en el momento. Sin ninguna identificación con ningún tipo de drama o enemistad. Todo el mundo tiene la habilidad de reírse de uno mismo y la intensa y placentera identificación que uno tiene con un guión cinematográfico conflictivo y triste. Todo el mundo tiene la habilidad de convertirse en un observador risueño y objetivo de su "drama" y desde esa inconmensurable paz interior accionar de un modo no reactivo y repetitivo.
Todo el mundo puede percibir la Vida en estado puro y dejar aparcada su historia infeliz que no son más que una serie de pensamientos repetitivos sobre uno mismo. Todo el mundo tiene la habilidad de tomar contacto con ese poso de paz profunda que somos todos más allá de cualquier "cosa mala" y reírse a carcajadas de la forma en la que ha vivido en el pasado, haciendo de la preocupación un método de vida. Sea cual sea la historia infeliz que te has inventado sobre ti mismo, lo que te hicieron los demás, lo desgraciado, pobre y solitario que eres, no eres eso ni lo serás jamás. Eso es solo un guión inventado por la mente. No una realidad. Tu realidad real siquiera ha sido investigada. A menos que te hayas tomado la responsabilidad de investigar qué eres en un nivel profundo, ninguna de nuestras historias son reales. Solo cuentos que le contamos a los demás y a nosotros mismos. Solo son pensamientos muy contaminados sobre hechos cuya esencia profunda desconocemos. Una vez que descubres esto las circunstancias de la Vida mejoran notablemente. Mejoran las historias, los guiones de cine de tu vida. Una vez que abandonas el gustillo por identificarte con un yo infeliz y contárselo a todo el mundo hasta la saciedad, el universo te provee de todo lo que necesitas en el momento. Así de paradójica es la Vida!
Eres el flujo de Vida en el ahora en continuo cambio y conexión con el resto de la Vida y criaturas. Sin historia infeliz continua, sin pasado, sin enemigos. Solo un flujo de energía moviéndose, átomos risueños tomando formas que cambian. Un flujo excelso e invulnerable que puede ser percibido en directo y en absoluto estado de maravilla y asombro, si se recupera esa habilidad...
miércoles, 13 de junio de 2012
PORQUÉ NO PUEDES VIVIR EN LA SACIEDAD
Cada día cuando te levantas, sientes que eso que llamas vida es una obra inacabada, que le algo le falta para estar completa, que es un cacharro estropeado por uno o varias razones. Vas al mundo y le cuentas a todos lo incompleta que está esa cosa llamada tu vida y le das todos los detalles de lo que le falta. Es un mueble siempre roto, al que le falta un cajón. Así pasas por el día, con esta sensación: "ay si mi mueble Vida tuviera este cajón, qué distintas serían las cosas". Desde ese estado interno emocional y mental de prisa continua por completar tu vida, desempeñas todos tus actos. Desde el más mínimo hasta el más sofisticado. Esa aunsencia de saciedad vital es un estado interno de consciencia que te hace correr, hablar y actuar como una marioneta. Es un hambre insaciable, porque esa cosa llamada tu vida parece que siempre está falta de algo para que por fin puedas decir "ahora sí voy a celebrar mi existencia". Ya se fue esa deuda, ya se curó ese pariente, ya resolví esta enfermedad, ya gané ese puesto de trabajo, ya tengo a esa persona especial en mi vida.
Pero qué pasaría si el universo nunca estuviera con un pata coja como tú crees y esa cosa escurridiza y tan mentada llamada tu vida fuera ya una entidad completa, impregnadísima de todo lo que necesitas, harta de saciedad. Qué pasaría si tú mismo ya no pudieras más con tus eternas quejas y berrinches sobre los deperfectos de ese continente llamado tu vida y tomaras una desición radical: vivir en la saciedad vital. Descubrir por ti mismo que tu vida y Vida son la misma cosa y por lo tanto si Vida ya es en sí misma un fenómeno completo, entero, en el que nada puede faltar porque es una unidad saciada en sí misma....y tú como partícula de "eso" ya eres eso y contienes todas sus cualidades...entonces te percatarías de la tremenda disfuncionalidad que es vivir cada día intentando reparar esa maquinaria que llamas tu vida, como si fuera un electrodoméstico al que siempre le falta una pieza. Desde esa saciedad vital a la que te insto a vivir, podrías pensar, sentir y actuar como un ser completo ya y estos pensamientos, sentimientos y actos tendrían una calidad desconocida por ti hasta ahora: la calidad del estado de consciencia de sentirse satisfecho ya, ahora mismo, sin que haya que reparar nada en ese electrodoméstico llamado "mi vida". ¿Y esto significa que no debas cumplir metas ni lograr cosas? No, esto significa que tu estado de fondo ya no es de eterna y cansina necesidad vital, de eterna y agotadora hambre de más, sino de una entereza y completitud en el vivir que te haría tomar desiciones sumanente alineadas con tu bienestar. No es lo mismo enviar un e-mail profesional desde una hambruna vital jamás satisfecha, desde una ansiedad milenaria que casi todos llevamos a cabo, que desde una sensación visceral de que la Vida ya es completa en sí misma. No es lo mismo compartir con un ser amado desde esa desnutrición emocional que te han enseñado, de sentirte siempre falto de amor y de aprobación, que compartir con otro ser humano desde una saciedad amorosa, sabiendo que el amor te perteneces porque tú eres eso. No es lo mismo comprar un objeto, un vestido, un coche, una máquina, desde la sensación de que sin eso no eres completo, a comprarlo desde la absoluta convicción de que eres ya sin "sin eso" una criatura bella y entera.
La razón por la que no puedes vivir en la saciedad es porque te enseñaron desde pequeño a creer que la vida está siempre incompleta y que hay que repararla todo el rato con la prisa de un pelele. Y te enseñaron que todo el rato tienes que estar roto por dentro, afligido y ansioso porque ese mueble llamado tu vida no se arañe o rompa. Y lo ves todos los días en los demás y entonces concluyes que ese modo de vivir es el único. Personas totalmente completas en sí mismas te cuentan que sin la aprobación de otro ser humano no pueden vivir, entonces conluyes que vivir tiene que ser así. Lees los periódicos y ves la disfunción mental de todos esos seres y crees que realmente tienes que vivir persiguiendo la abundancia. Eres como yo y como todos un pelele en manos de una disfunción para vivir. ¿La pregunta es que hasta cuándo? Cuánto tiempo necesitas vivir en esa eterna hambruna vital sintiendo que si no se repara esta u aquella cosa nimia no podrás celebrar a la existencia. ¿Cuántas más quejas necesitas? Apúrate en crecer en la saciedad porque vivir es un asunto serio que no tiene reemplazo. Apúrate a avanzar porque el barrio necesita gente alegre y satisfecha. Apúrate en percibir completa la vida que eres porque aquello que eres desea expresarse a través tuyo y te está esperando que abandones las excusas para hacerlo. Apúrate a percibirte completo. Completamente vivo. Vive ya en la saciedad.
Pero qué pasaría si el universo nunca estuviera con un pata coja como tú crees y esa cosa escurridiza y tan mentada llamada tu vida fuera ya una entidad completa, impregnadísima de todo lo que necesitas, harta de saciedad. Qué pasaría si tú mismo ya no pudieras más con tus eternas quejas y berrinches sobre los deperfectos de ese continente llamado tu vida y tomaras una desición radical: vivir en la saciedad vital. Descubrir por ti mismo que tu vida y Vida son la misma cosa y por lo tanto si Vida ya es en sí misma un fenómeno completo, entero, en el que nada puede faltar porque es una unidad saciada en sí misma....y tú como partícula de "eso" ya eres eso y contienes todas sus cualidades...entonces te percatarías de la tremenda disfuncionalidad que es vivir cada día intentando reparar esa maquinaria que llamas tu vida, como si fuera un electrodoméstico al que siempre le falta una pieza. Desde esa saciedad vital a la que te insto a vivir, podrías pensar, sentir y actuar como un ser completo ya y estos pensamientos, sentimientos y actos tendrían una calidad desconocida por ti hasta ahora: la calidad del estado de consciencia de sentirse satisfecho ya, ahora mismo, sin que haya que reparar nada en ese electrodoméstico llamado "mi vida". ¿Y esto significa que no debas cumplir metas ni lograr cosas? No, esto significa que tu estado de fondo ya no es de eterna y cansina necesidad vital, de eterna y agotadora hambre de más, sino de una entereza y completitud en el vivir que te haría tomar desiciones sumanente alineadas con tu bienestar. No es lo mismo enviar un e-mail profesional desde una hambruna vital jamás satisfecha, desde una ansiedad milenaria que casi todos llevamos a cabo, que desde una sensación visceral de que la Vida ya es completa en sí misma. No es lo mismo compartir con un ser amado desde esa desnutrición emocional que te han enseñado, de sentirte siempre falto de amor y de aprobación, que compartir con otro ser humano desde una saciedad amorosa, sabiendo que el amor te perteneces porque tú eres eso. No es lo mismo comprar un objeto, un vestido, un coche, una máquina, desde la sensación de que sin eso no eres completo, a comprarlo desde la absoluta convicción de que eres ya sin "sin eso" una criatura bella y entera.
La razón por la que no puedes vivir en la saciedad es porque te enseñaron desde pequeño a creer que la vida está siempre incompleta y que hay que repararla todo el rato con la prisa de un pelele. Y te enseñaron que todo el rato tienes que estar roto por dentro, afligido y ansioso porque ese mueble llamado tu vida no se arañe o rompa. Y lo ves todos los días en los demás y entonces concluyes que ese modo de vivir es el único. Personas totalmente completas en sí mismas te cuentan que sin la aprobación de otro ser humano no pueden vivir, entonces conluyes que vivir tiene que ser así. Lees los periódicos y ves la disfunción mental de todos esos seres y crees que realmente tienes que vivir persiguiendo la abundancia. Eres como yo y como todos un pelele en manos de una disfunción para vivir. ¿La pregunta es que hasta cuándo? Cuánto tiempo necesitas vivir en esa eterna hambruna vital sintiendo que si no se repara esta u aquella cosa nimia no podrás celebrar a la existencia. ¿Cuántas más quejas necesitas? Apúrate en crecer en la saciedad porque vivir es un asunto serio que no tiene reemplazo. Apúrate a avanzar porque el barrio necesita gente alegre y satisfecha. Apúrate en percibir completa la vida que eres porque aquello que eres desea expresarse a través tuyo y te está esperando que abandones las excusas para hacerlo. Apúrate a percibirte completo. Completamente vivo. Vive ya en la saciedad.
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