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miércoles, 29 de agosto de 2012

COMPRENDER PORQUÉ ENFERMAMOS


MI PADRE ESTÁ ENFERMO Y NO QUIERO QUE SEA ASÍ

P: Mi padre está muy enfermo en el hospital y no deseo que eso ocurra, me hace daño pensar en que puedo perderle o que sufra. ¿Qué actitud puedo tomar?

R: La enfermedad es siempre algo perfecto y jamás es algo “malo”. Sin la enfermedad nos hubiésemos extinguido como especie hace milenios. La enfermedad en el cuerpo físico es un excelente indicador de que hemos perdido la consciencia de nuestro bienestar interior (la única base “sólida” para la salud perfecta, aparte de los hábitos de vida)
Cuando un ser amado se enferma lo que sentimos es que eso “no debería estar ocurriendo” y si fuera por nosotros haríamos lo posible para borrar de la existencia esa situación. Sin embargo lo que queremos sentir cuando un ser amado se enferma, es no sufrir nosotros. Más que pensar “mi padre no debería sufrir”, en nuestro subconsciente pensamos: “yo no debería sufrir” y en último término es nuestro ego el que habla, nuestro yo falso el que dice: “yo no debería perder a nadie y menos a mi padre”.

P: ¿Cómo supero el temor a la pérdida de mis padres y qué hago en esta situación en la que toda mi familia no hace más que apoyar la enfermedad de mi padre hablando todo el tiempo de ella y dramatizando a más no poder?
La pérdida y la ganancia de la vida no existe. La vida es una y esta ni se gana ni se pierde más que en nuestra percepción de lo que creemos que es el cuerpo, interpretación que hacemos a través del  engaño de los sentidos y la hipnosis del condicionamiento social. Su padre no perderá la vida si es que muere, solo perderá su forma ante Usted. Lo cual es el destino de todas las formas. Pero la vida que es su padre sigue intacta. Solo perderá algo que siquiera Usted ni yo sabemos de qué está hecho.
Le ayudará infinitamente si en lugar de centrarse mentalmente en la enfermedad de su padre, hablar de ello todo el tiempo y emocionarse mucho con ello, hablar tortuosamente de los más mínimos detalles de la enfermedad con sus familiares y darle y darle más foco a la enfermedad, si logra serenarse y pensar en la salud como condición natural. Aquello en lo que nos enfocamos crece. Si ama a su padre, solo hable de salud y soluciones y aunque los demás le vean “indiferente”, hable y piense en salud.
El error que comenten todos los familiares alrededor de una persona que solo está manifestando el aprendizaje de una lección con su cuerpo, es de sumo dramatismo. Se habla y se piensa en ello casi las 24 hs del día, lo cual favorece el desarrollo de la enfermedad.  Lo que hay que hacer es apoyar al enfermo a desdramatizar sobre su situación y hacerle reír. La risa, siempre y en todo caso elevará la frecuencia vibratoria de la energía que es el cuerpo y la desdramatización hará que suba el sistema inmune. Eso le parece anormal y monstruoso a las mayorías de las familias, ya que se nos ha enseñado que la “preocupación y la dramatización” logran resultados positivos. Jamás logran resultados positivos. Nadie en el planeta se ha curado a través de un estado mental de suma preocupación, por el contrario, este estado de preocupación que parece inevitable, es evitable y es altamente prioritario, de suma prioridad, centrarse en la salud del paciente. Hablar de la salud del paciente. Siempre y en todo caso hay que hablar y pensar en el resultado esperado. Otra cosa es la RESPONSABILIDAD, pero esta no tiene porqué estar cargada de miedo y preocupación.


P: ¿Cómo hago para no parecer un indiferente ante mis parientes si no me preocupo por la salud de mi padre?


R: Le debe ser indiferente esto. Usted sencillamente piense en el cuerpo de su padre como si lo invadiera “una inundación de consciencia”, haga este ejercicio por las noches si de verdad desea que su padre se cure. Ahora, si quiere que siga enfermo, hable todo el tiempo de su enfermedad, céntrse en ella y  emociónese negativamente a favor de la enfermedad. De ese modo logrará lo que logran todas las familias: estropear más la salud.

¿Pero quedaré como un ser ruin si no aparento preocupado? Estoy realmente preocupado. No es eso acaso normal?. Si aparento no estar preocupado creo que no me lo perdonaré. Yo siempre me preocupo por todo lo que no sea bueno. 


R: Si le interesa que su padre se cure le será más fácil preocuparse que no preocuparse, le será más fácil hablar todo el día de los análisis de su padre y todos los detalles que hablar de la solución. Pero si le quiere de verdad deberá HACER UN ESFUERZO y enfocarse en la salud de su padre. No existe otro modo efectivo. La preocupación solo trae más motivos de preocupación.
Con respecto a que usted no desea que su padre esté enfermo, debe entender algo: el cuerpo de su padre le está dando un mensaje, del mismo modo que si Usted enferma también recibe un mensaje de su cuerpo. Usted no es quien para intervenir en las lecciones que su padre debe aprender. La mayoría de la gente aprende a través de la enfermedad a curarse interiormente. Debe respetar ese proceso de su padre, es otro ser humano aprendiz como usted.
Piense en salud, hable de salud, hágale reír, no dramatice con su madre y resto de familiares, no haga lo que hace la mayoría de la sociedad. Estimular la enfermedad sin darse cuenta.

¿Y qué  pasa si un día lo pierdo? No lo soportaré. No soporto las pérdidas de ningún tipo. Los padres no deberían irse jamás.

R: Todas las formas de vida son transitorias. Usted no puede decidir cuando es “correcto o incorrecto” que una forma  de vida  QUE NO LE PERTENECE A USTED, debe disolverse. Siquiera sabe lo que la muerte es. Sin muerte la vida no es posible. Son inseparablemente una. No son opuestas, sino complementarias. Su padre se irá cuando la vida lo disponga le parezca a usted eso correcto o no.
La vida es siempre prefecta. Es nuestra limitada mente en su estado inmaduro la que dice “un niño no debería morir, eso injusto”. En primer lugar para que usted esté aquí una infinidad de muertes tuvieron que darse.  Que no entendamos las infinitas leyes de la Vida no quiere decir que no sean perfectas.
Lo que usted siente es que “yo no debería pasar por pérdidas”,  esa es la voz de su ego que insiste en que usted es el único ser del planeta que sufre y que eso es “injusto”, sin embargo usted “perdió” la niñez, perdió “su cuerpo adolescente”, perdió su novia de la infancia para estar ahora casado con quien está….la pérdida como tal no existe, solo la disolución de formas que acontecen en nombre de la Vida. Toda disolución es siempre en nombre de la Vida. Las fuerzas destructivas de la vida (lo que llamamos muerte o pérdidas) son esenciales para complementar las fuerzas constructivas (lo que llamamos nacimientos y ganancias) Si en el universo que vivimos solo operaran las fuerzas constructivas y expansivas, el mismo universo colapsaría porque nada puede expandirse infinitamente. A nuestro ego   le molesta mucho las fuerzas destructivas y solo las acepta “cuando le conviene”. Por ejemplo a nuestro ego le parece bien que se destruya un atasco de tráfico pero le parece “mal” que se pierda determinado trabajo o que se muera “antes de tiempo” un niño. Pero esas percepciones de que está bien o mal que una forma se disuelva son solo del ego, el universo opera de manera perfecta siempre y en “sus tiempos correctos”. Cuando aceptas estos ritmos con sabiduría y compasión, estás listo para vivir sin sufrir innecesariamente. Podrás seguir experimentando incomodidades y hasta dolor físico, pero ya no harás de todo un problema. Ni un problema de la vida ni un problema de la muerte. Lo cual se traducirá en aceptar con infinita compasión los cambios naturales de la vida y no considerarlos “injustos”.

P: No deseo pasar por el dolor de ningún tipo. ¿Cómo supero eso? El dolor es parte de la vida, pero no lo soporto. 

El dolor no es usted. Sino es un residuo de la inmadurez de la mente que no acepta la transitoriedad de todas las formas y se aferra a todo. El dolor no es más que una falsa percepción de “hechos neutros” que siempre que ocurren son perfectos. La mente dice “yo no debería perder mi trabajo, yo no debería perder a mi esposa, yo no debería perder a mi hijo, a mi casa, a mi esto, a mi lo otro”. Sin esos "cambios" usted seguiría siendo un niño de 13 años. Seguiría en el útero materno! El ego dice : “yo no debería perderme a mí mismo”. Ese es el temor de su ego o falsa identidad. En su esencia usted no puede perder nada, es solo una falsa percepción, como cuando una ola rompe en el mar. Sigue siendo el mar. Parece que se va, que desaparece, pero solo se funde. En último término todo lo "suyo" un día más pronto o lejano se fundirá en el mar de la vida. Aceptar eso es la libertad, es la madurez, es el amor. 

No se aferre a nada, apoye a su padre comprendiendo que está en medio de una lección, apóyele riendo, apóyele cantando, apóyele ayudándole a expresar las emociones contenidas que le han llevado a la enfermedad. Porque está enfermo por no expresar determinadas emociones pensando que “es malo enfadarme, es malo expresar enojo”. Ayúdele a llorar positivamente y a reír mucho. Ambas cosas curan el cuerpo mucho más rápido, apoyado por la medicina claro. Apoye a su padre en su camino de crecimiento interior creciendo Usted, comprendiendo que la vida es toda una escuela para aprender a no enfermar. Un día la enfermedad ya no será un método de aprendizaje, por ahora los humanos aprenden así, a través del cuerpo. El cuerpo es sabio, nos da mensajes sobre distorsiones que hacemos de los hechos. Nos la pasamos interpretando mal todo, por nuestra memoria herida, pero en realidad lo que no hiere siquiera ha ocurrido en la mayoría de los casos. Vivimos en falsas ilusiones, interpretamos todo desde el miedo a ser heridos. Nadie puede dañarte en tu esencia. Nadie puede abandonarte ni dejarte ni hacerte mal, es todo un aprendizaje esto. Siempre estás intacto en tu ser interior, abandonando la inmadurez del ego, el cuerpo aprende a sanar. Y apara eso hay que reír, hay que des-dramatizar. De ese modo su padre expresará emociones positivas que son las que apoyan la salud. No haga lo que hace todo el mundo, madure y ría. El cuerpo está diseñado para auto-curarse. Tenemos todos una dimensión intacta en la que se halla nuestra mejor versión. En esa dimensión también estamos sanos y completos, libres y felices. Hallar esa dimensión diariamente es el trampolín para la salud y el bienestar en general. Pero debe asumir una gran responsabilidad: la de su mente y estado emocional y dejar para siempre de sentirse víctima por todo.

Al principio la victimización estará tan incorporada en Usted que le será  muy difícil salirse de ese arquetipo. Porque toda la sociedad nos entrena para sentirnos víctimas de los demás, lo cual es la razón de la enfermedad del cuerpo. Pero poco a poco comenzará a experimentar la responsabilidad de sus circunstancias y podrá cambiarlas en su interior, lo cual es el único método eficaz para cambiar las circunstancias. Comprenda que este estado de sentirse víctima y buscar compasión en los demás o auto-compasión no se  modifica de un día para el otro, por lo tanto entrará y saldrá de la enfermedad muchas veces, pero a medida que cambie su estado de consciencia, las enfermedades a las que se enfrente no serán tan devastadoras y podrá controlarlas con rapidez. Es extremadamente importante no identificarse con un personaje  de “persona enferma” y sacar a relucir todos los detalles de su enfermedad a sus amigos, sólo hágalo con su médico o terapeuta. El cuerpo es extremadamente obediente a su estado de consciencia. Mire como está su cuerpo y este le dirá lo que ha estado pensando últimamente. No se obsesione con este estado de baja frecuencia energética, es pasajero. Medite a diario y recuerde que su cuerpo es energía. La energía puede transformarse totalmente. En algunos casos, cuando la persona está lista, pueden ocurrir curaciones que los demás llaman milagrosas, pero son matemáticamente esperables si la persona ha cambiado radicalmente su identificación con la enfermedad. 

En todo caso reír es la mejor forma de ayudar a sanarse. Vea películas cómicas, esa terapia junto con los tratamientos médicos, le ayudarán a dejar aparcado el personaje de persona enferma. La enfermedad es solo un avisador, no debe tomarse como algo permanente.

Cristina Bergoglio, ex enferma de cáncer,  con motivo de una charla dada a un grupo pequeño a enfermos de cáncer y familiares  en el Hospital  Gregorio Marañón  de  Madrid. Unidad de Oncología.
Julio 2011.


lunes, 27 de agosto de 2012

EL SENTIDO SAGRADO DE LA DIFICULTAD

Desde que somos pequeños vamos persiguiendo el placer y huyendo del dolor en forma continua. Se nos enseña que cada vez que la "realidad" sea disonante con lo que desea nuestra mente caprichosa, es decir que cada vez que la persecución obsesa del placer no sea satisfecha, debemos experimentar un alto grado de incomodidad, violencia interior y frustración a lo que usualmente llamamos " problemas". Desde la visión general de los acontecimientos del universo el nacimiento de una estrella supernova y que se nos caiga café en la ropa son sucesos sin ningún tipo de evaluación emocional negativa, ni pueden ser circunscritos a sendas carpetas de acontecimientos "buenos" en la que apuntaríamos sin dudar el nacimiento de la estrella, y la otra carpeta de acontecimientos "malos, en los que podríamos incluir el dato de la mancha de café. Aunque la percepción nos indique un mundo de ilusiones, debajo de las capas de formas, moléculas y átomos somos ...nos guste o no la idea, la comprendamos o no: energía. Somos energía y todo es energía moviéndose a una altísima velocidad cuyas diferentes grados de velocidad  les solemos llamar "frecuencias". Todos los aconcecimientos del universo son energía moviéndose a diferentes velocidades. Esto se puede corroborar solo con el sentido común. Si tu mano es energía debajo de la percepción de "solidez" de los átomos, lo es también el jefe, la esposa, el perro, la casa y su hipoteca, el café, la macha de café  y también la estrella supernova. Hasta aquí estamos de acuerdo en que todo lo que nos pasa y en general todo lo que "pasa" es energía moviéndose. Un divorcio es energía moviéndose, ganar la lotería es energía moviéndose, una silla lo es, lo es el camarero del bar de la esquina también. No hay nada en esta existencia que pueda escapar a una tesis ya comprobada y verificada, aunque siempre dentro del marco de la investigación teorema y tesis: todo es energía. Lo es tu cuerpo, lo es tu entorno, lo es tu mascota. ¿Tienes argumentos lo suficientemente sólidos para refutar esta realidad? No vale decir que "ves" objetos sólidos con tu aparato perceptor y "aire entre ellos", como expliqué anteriormente eso es solo una ilusión perceptiva necesaria para vivir la vida. 

Ahora vayamos al núcleo de este artículo. 
Si se nos ha entrenado a buscar el placer y huir del dolor, eso indica que cada vez que "ocurre algo" que pone en peligro lo placentero, a ese cambio energético lo llamamos "dificultad". Desde el punto de vista de una universo igualitario en todos sus puntos, esa dificultad solo acontece en la mente del que la experimenta, no en la "realidad real". Para el universo no es una dificultad que te muerda un perro ni para el perro, pero para ti sí. De los tres, la dificultad solo la vez tú. Cuando adquieres una renovada visión de lo que la sociedad llama "problemas" y caes en la cuenta que esto es solo una interpretación emocional de hechos neutros, puedes vivir con incomodidades, pero ya no con "problemas". 
La dificultad es siempre una interpretación errónea de que las etapas incómodas de los procesos para alcanzar más placer y huir del dolor, son algo que llamamos "problemas". Por ejemplo, cuando nos echan del trabajo o nos divorciamos, no estamos realmente convencidos de que eso sea una dificultad, pero se nos ha entrenado a que todo tipo de cambio en las formas de nuestra vida debe asumirse con una carga emocional casi destructiva. Nos acostumbramos a una situación que catalogamos como placentera y nos aferramos a ella, pero este es un universo energético en el que nada se pierde pero todo se transforma. Esos cambios de energía los llamamos, casi a la fuerza: problemas. De ese modo experimentamos con sumo estrés el quedarnos sin ese trabajo y cualquier tipo de "ruptura" con una situación que relacionábamos con el placer. La dificultad no es más que una fase más de los procesos creativos del universo en el que creamos con el mismo. Para adquirir un nuevo trabajo hay que pasar sí o sí por la fase des-constructiva de lo viejo para que pueda crearse algo nuevo. Para conocer a una nueva esposa o esposo, también. Para comprarse un nuevo jeans, para que nazca una nueva planta de naranjo deben caer naranjos podridos al suelo, alimentar la tierra, etc. La naturaleza no llama "problemas" a esas fases, son fases tan excelsas como cuando nace un nuevo fruto. La fruta podrida en el suelo es tan necesaria como la semilla. Si logras tener una perspectiva más holística de todos tus acontecimientos llegarás a la conclusión de que nunca tuviste "problemas" en la vida, sino solo extremas reacciones emocionales negativas a acontecimientos que para la vida y el universo son "neutros". Son las fases necesarias en todo proceso creativo y tú como ser humano eres un creador indispensable. Para crearte una vida maravillosa debes necesariamente hacer las paces con los cambios y dejar de perseguir el placer y huir del dolor. Esos cambios no son dolor, sino solo cambios. Al ver esos cambios como sagrados e indispensables te amigas con las fuerzas que rigen la experiencia vital y eres capaz de convertirte en un atractor más eficaz de formas positivas. Renuncias a patalear cada vez que hay un cambio en las experiencias que producen placer y te rindes a esos cambios con entereza, sabiduría y aceptación. Esa es el gran sentido espiritual  y sagrado de la dificultad, hacernos más conscientes de nuestra grandeza creativa y aceptar con amor todas las fases del proceso. 

viernes, 24 de agosto de 2012

EL GRAN DÍA DE LA DIFERENCIA

En todo camino vital llega un día el gran día de la Diferencia. 

En ese día estableces un pacto que te aleja completamente de la vida que habías llevado hasta entonces. 

Cansado de transitar el sendero de la queja, la obstinación y la resistencia. Harto de sufrir por cada palabra de un semejante , por cada mínimo detalle de incomodidad vital, un día decides que vas a hacer una diferencia y que esta consiste en entrar en la gran alquimia de la Gratitud. 
Es como si de pronto cayeran todos los velos que te habían mantenido alejado de la perfección de este instante y corroboraras de una vez por todas, que sea cual sea la circunstancia vital que estés percibiendo con los cinco sentidos, eso está ahí impregnado de perfección, propósito y sentido. De manera que  comienzas a separarte emocionalmente de lo que llamas "mi gran problema" y puedes observar sin distracciones ni falsas interpretaciones la belleza y la perfección de todo lo que ocurre a tu alrededor sin ningún tipo de juicio. Muchos le llaman a este despertar "amar lo que es". Lo que "es" es sencillamente lo que estás percibiendo, lo que te está "ocurriendo"  y lo amas. No pones pegas, no te altera el ánimo, no te opones desde una actitud de resistencia. Comprendes, porque estás ya en una gran diferencia, que todo lo que te ha ocurrido hasta ahora es perfecto. Y desde esta nueva y diferencia percepción de tus acontecimientos, tienes el poder para transformar aquello que te produce incomodidad y no es lo buscado por ti. Pero nada de lo que te disgusta se alejará de ti hasta que lo ames. Hasta que llegue el gran día de la Diferencia. Debes amar tu falta de trabajo, de pareja, de dinero, de salud, de amigos, de lo que sea que nuestra percepción siempre distorsionada nos diga que carecemos. Porque la Vida es una única tela que todo lo sostiene y nada está separado en este universo interconectado, por lo tanto para que ocurran esas supuestas carencias, todo el universo debe moverse y participar. Eso significa que sea lo que sea que te ocurra es siempre perfecto, momento a momento es perfecto, diga lo que diga la agotadora mente con sus juicios. Cuando llega el día de la diferencia, ves esa perfección en todas las personas que te rodean, en todo los paisajes inclusos aquellos que aparentan ser hostiles, ves la perfección en todos los supuestos enemigos. En todos esos seres que se supone te traicionaron o no te amaron como "corresponde". El gran día de la Diferencia ya no estás herido cada instante por alguien, ya no eres tan vulnerable, ya no te irritan las pequeñeces que puedan hacer los demás, porque eres consciente que tú y esa persona comparten el mismo material, la misma perfección. Y aunque se entra y se sale continuamente del estado de la Diferencia al del Juicio durante el día una y otra vez, ya hay una meseta de serenidad juguetona e inquebrantable.
  Cuando adquieres la Diferencia, no eres superior ni inferior a nadie. No eres ni mejor persona ni peor persona que antes, solo más clara y real en sus percepciones. El síntoma de la gran Diferencia es la gratitud.
Agradeces todo, porque sabes que cada brizna de experiencia te ha sido otorgada por una fuente de vida desconocida, pero extremadamente generosa contigo. Ya no es importante el atasco, sino tener piernas. Ya no es importante si el otro dijo o no dijo algo conveniente, sino estar sano y vivo, tener consciencia de la Vida única que existe por debajo de todo. Esa gran diferencia te separa de un viejo y desgastado yo en el que la queja era el artífice de un destino y te vuelves más manso y ligero. Ves sin interpretaciones. Ves sin juicios. Ves que juzgar permanentemente a los demás, solo es una proyección de aquello en ti que aún no te parece perfecto. Aquello que juzgas de los demás, es solo aquello que aún no amas en ti mismo, por extravagante que esto le suene a nuestra mente. Y si percibes  que eres un ser único e irrepetible, un diseño suntuoso y preferente de la Naturaleza con sus fallos y virtudes móviles , puedes amarte tal cual eres y aceptar esa perfección inherente en ti y en todo lo demás. Acaba el juicio continuo hacia los otros. Esa cárcel tan entramada e inútil que solo nos lleva a la enfermedad del cuerpo  y los resultados vitales por arte de magia adquieren otra textura. Todo parece mejorar.  Amar lo que es es la gran diferencia. 
Amas lo que te pase, por tenebroso que parezca, por incómodo que sea,  porque sabes que ese muro, ese obstáculo, ese atasco vital, esa enfermedad,  están ahí guiadas por la perfección de la vida.  Están ahí como postes que señalan  la ruta  hacia tu mejor versión y dejas de odiar esos muros. Dejas de odiar esas irritaciones, esas incomodidades corporales, esos semejantes enemigos, esas dilaciones en los resultados laborales y amas lo que es, porque lo "que es" es perfecto para ti en ese momento.Y  entonces, en esa rendición a la Vida y sus desconocidas matemáticas, en ese dejarse caer en el gran río de la Inteligencia , un poder que desconocías comienza a operar en todos tus acontecimientos. No es resignación, es poderío. No es pasividad sino confianza.  Dejas de patalear por todo  y te entregas a ese flujo que en este momento divide tus células, mueve los volcanes  y hace que las panteras se apareen.  Porque nunca estás fuera de ese flujo, aunque quisieras no puedes estarlo... y es el  que realmente opera en tus asuntos. Comienza la confianza consciente en la Vida. La mente se acalla y es otra inteligencia la que opera en tus actos ahora. La inteligencia del Flujo y no de la mente. Comprendes que debes rendirte a ese flujo porque es verdaderamente inteligente. 
Ese es el gran día de la Diferencia. 

domingo, 19 de agosto de 2012

RECUPERAR ESA HABILIDAD

Más allá de todas las formas de vida que puedas percibir, más allá de todo los cambios de tus circunstancias siempre móviles, existe una vida única que no es afectada por esas turbulencias.
No importa cuánto estés identificado con un drama, con una historia personal problemática e infeliz, esa esencia existe como una pantalla de cine en blanco, totalmente imperturbable. Cada ser humano viene a la vida nada más y nada menos que a dar con esa esencia que es, con esa Vida única que es, da igual lo extremadamente dramática que su mente le diga que es su vida y su "historia".
 La esclavitud consiste lisa y llanamente en crearse en la mente continuamente una identificación  con un yo infeliz a lo largo del día y dejar de percibir la Vida que uno es debajo de los ropajes del momento y de las circunstancias. Se es un esclavo cuando se está incapacitado para dar con la esencia incorruptible que uno es debajo de las cambios continuos de la superficie. Es solo en la superficie dónde pasan cosas "malas". Te pase lo que te pase, nunca es lo que parece. Eres siempre una Vida única en continuo movimiento y conexión con lo demás. No eres tu historia infeliz, no eres tu enfermedad, no eres el pasado. Eres un flujo siempre vivo y cambiante que está vibrando y en conexión con el resto de la existencia. Esa es tu realidad "real y realista". Un campo de pura potencialidad.  La capacidad para percibir ese flujo incorruptible que uno "es" debajo de cualquier apariencia de "problema o enfermedad" es la verdadera felicidad y la única libertad que has venido alcanzar.  No es ninguna circunstancia pasajera. Si esas situaciones se "mantienen" es porque la persona las perpetúa con su estado emocional y mental. Estabiliza con ello lo problemático.Pero con un cambio de pensamiento hacia lo positivo, las circunstancias tienen que cambiar.

La capacidad de ver ese flujo de Vida a cada momento y en todo lo que percibes y dejar de ver enemigos por todas partes, problemas en todos los asuntos e identificarse momento a momento con un yo infeliz, desgraciado o carente es una habilidad que todo el mundo puede recuperar, no importa lo que la mente diga sobre lo infeliz que es tu historia. Todo el mundo tiene la habilidad de perder identificación con pensamientos que llama "mi historia infeliz",  y ver con absoluta claridad la perfección de la Vida en el momento. Sin ninguna identificación con ningún tipo de drama o enemistad. Todo el mundo tiene la habilidad de reírse de uno mismo y la intensa y placentera  identificación    que uno tiene con un guión cinematográfico conflictivo y triste. Todo el mundo tiene la habilidad de convertirse en un observador risueño y objetivo de su "drama" y desde esa  inconmensurable paz interior accionar de un modo no reactivo y repetitivo.

Todo el mundo puede percibir la Vida en estado puro y dejar aparcada su historia infeliz que no son más que una serie de pensamientos repetitivos sobre uno mismo. Todo el mundo tiene la habilidad de tomar contacto con ese poso de paz profunda que somos todos más allá de cualquier "cosa mala" y reírse a carcajadas de la forma en la que ha vivido en el pasado, haciendo de la preocupación un método de vida. Sea cual sea la historia infeliz que te has inventado sobre ti mismo, lo que te hicieron los demás, lo desgraciado, pobre  y solitario  que eres, no eres eso ni lo serás jamás. Eso es solo un guión inventado por la mente. No una realidad. Tu realidad real siquiera ha sido investigada. A menos que te hayas tomado la responsabilidad de investigar qué eres en un nivel profundo, ninguna de nuestras historias son reales. Solo cuentos que le contamos a los demás y a nosotros mismos. Solo son pensamientos muy contaminados sobre hechos cuya esencia profunda desconocemos.  Una vez que descubres esto las circunstancias de la Vida mejoran notablemente. Mejoran las historias, los guiones de cine de tu vida. Una vez que abandonas el gustillo por identificarte con un yo infeliz y contárselo a todo el mundo hasta la saciedad, el universo te provee de  todo lo que necesitas en el momento. Así de paradójica es la Vida!

Eres el flujo de Vida  en el ahora en continuo cambio y conexión con el resto de la Vida y criaturas. Sin historia infeliz continua, sin pasado, sin enemigos. Solo un flujo de energía moviéndose, átomos risueños tomando formas que cambian. Un flujo excelso e invulnerable   que puede ser percibido  en directo y en absoluto estado de maravilla y asombro, si se recupera esa habilidad...