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domingo, 2 de mayo de 2010

A MIS MUJERES


A MIS MUJERES.

Amiga: desde que has llegado a la vida y hasta el momento en que te vayas no has venido a otra cosa que a aprender a experimentar el amor. No hay otra criatura más importante y a la que debas amar más que a ti misma. Has venido a conocer que eres una criatura perfecta tal como eres, bellísima y con un potencial de realización increíbles. El amor no es una relación, no es una sensación, es una fuerza. Has venido a sentirte amada por toda la existencia, no solo por quienes integran tus círculos más cercanos. No esperes a que aparezca el hombre perfecto, el trabajo perfecto o las circunstancias perfectas para amarte, porque acabarás esperando siempre. Amate hoy, en este preciso momento, en este infinito momento que es el ahora. Es que no existe otro momento. El pasado es una ilusión, el futuro es otra ilusión. Solo tienes este instante y es el único en el que puedes accionar. No esperes a que un hombre te haga sentir deseada, bella, amada...permítete experimentar esas sensaciones sin un hombre, y verás la tremenda libertad que sientes. Esto no significa que no interactúes con los hombres, esto no significa que no tengas una relación amorosa, esto significa que cada hombre de tu vida es solo un reflejo literal de la relación que tienes contigo misma. Todas las relaciones que tienes, por insólito que parezca, son reflejos de la relación básica que tienes contigo misma. Por ello es tan esencial que aprendas a perdonarte lo que llamas defectos, o lo que llamas error. Para el universo, para la infinita inteligencia que te ha creado y te sostiene, nada de lo que haces es erróneo, nada de lo que eres es erróneo. Solo debes darte la oportunidad de conectar con esa inteligencia que tienes a tu alcance y sentir que estás permanentemente a salvo, por horrorosas que sean las circunstancias que inconscientemente te has creado para aprender el camino de "vuelta a casa", el camino del amor. No hay maldad en tí ni en los demás, solo hay miedo. Libérate de ellos, paulatinamente. Si no careces de nada, ¿qué puedes temer?. Si estás conectada a tu fuente ¿qué te puede faltar? La vida te ama incondicionalmente, aunque ahora tu percepción esté nublada por tus miedos. No hay partícula de la existencia que no te desee, que no te ame, que no quiera darte tus ansiados sueños. Para conocer esto, debes relajarte, entregarte al día con agradecimiento, incluso si tus circunstancias no son positivas en ese instante. Recuerda que no eres lo que te ocurre, sino lo que haces con lo que te ocurre. Y recuerda que lo que te ocurre puede cambiar espectacularmente si cambias tus emociones y tus pensamientos. Cada pensamiento y cada emoción asociada a ellos son la "materia prima" con la que se crea lo que llamas "realidad". Sí ya has leído mis artículos anteriores, ya tienes una leve noción de cómo el observador crea su propia realidad desde la física cuántica. No corras, eres eterna y tienes la eternidad, tienes tiempo...es solo que el tiempo es una percepción personal...y si sientes y piensas que careces de tiempo para aprender a amarte y para hacerte grandes preguntas, el universo manifestará ese sentir. Siente que tienes tiempo para todo aquello que desees realizar, el tiempo no es algo estático...su percepción de poseerlo o no depende de tu entendimiento. Tienes capacidad. Tienes un talento infinito para desarrollarte y ganar el dinero que necesitas hasta el día que mueras. Mira y observa la abundancia del universo, que eres tú, porque entre el universo y tú no hay ninguna separación, aunque los sentidos te hagan creer que sí. Esa separación es una ilusión para experimentar lo que llamamos realidad. Esa abundancia te pertenece. Esa abundancia es tu derecho. No busques poseer a ningún humano...las otras personas son libres. Solo tienes a tu mente para cambiar a los otros...si te amas atraerás a personas amantes a tu vida.Si no te amas atraerás a personas que reflejan ese sentimiento de poca valía. Ellos NUNCA son culpables, recuérdalo. Te han enseñado desde pequeñas que debes protegerte de los otros, porque los otros buscan dañarte y te has pasado la vida culpando a los hombres de no amarte como “corresponde”. Te repito: los hombres y mujeres de tu vida son un reflejo literal de la relación amorosa que tienes contigo misma. Por ello todos sabios de la historia, todas las mentes que han madurado emocionalmente, por ende son felices, te dicen que si no te amas a ti misma, si no te sientes verdaderamente a gusto contigo misma…ningún hombre puede suplir esa carencia de amor por ti. Y esto no implica que debas alejarte del mundo de las relaciones, solo implica que te relaciones desde las ganas de compartir sin una necesidad subyacente que se parezca más a un síndrome de abstinencia que a un amor verdadero. Si no estás llena de ti, si no te sientes plena contigo al punto que estar un rato a solas no te haga desfallecer porque estás en tu propia compañía…si no alcanzas ese estado de amor interior, de paz interior, ningún hombre podrá amarte verdaderamente. No dediques toda tu vida a buscar al hombre perfecto…este llegará por añadidura cuando ya no le “necesites”, cuando solo el hecho de estar viva sea suficiente motivo para estar todo el día en estado de agradecimiento. Pídele a la vida lo que desees y espera....con fe y paciencia. Hay ciertas cosas que tardan en manifestarse porque la vida en su infinita sabiduría lo considera mejor, o porque no tienes la suficiente confianza de que mereces aquello que deseas, o porque el Universo, o sea tú misma desde tu Yo Superior considera que aún no estás preparada para recibir tu deseo. Todo tu sufrimiento es pasajero y está ahí solo para enseñarte más sobre tí misma y sobre el amor. Si logras sentirte integrada con la vida, a salvo, amada, deseada, comprendida, perdonada, valorada, admirada....bellísima...sin que otros te manifiesten esto...o te verbalicen esto ...has alcanzado la libertad. Y tal libertad te permitirá manifestar al amor en forma de relaciones productivas, talento, dinero, belleza y salud. Si no te amas tú, nadie lo hará. No cargues a los hombres de tu vida con el tremendo trabajo de amarte. Recuerda: ellos son reflejos de lo que sientes por tí. Todas merecemos vivir un gran amor.

Nos merecemos el amor. Todas las personas tenemos ese derecho, pero para atraer eso debemos anclarnos en la paz y la serenidad de saber que ya somos amadas.

Y puedes vivir sin una relación amorosa y puedes vivir también con ellas. En ambos casos: ámate y comprende que siempre, siempre...estás a salvo.

Cristina Bergoglio De Mattía.

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