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domingo, 16 de octubre de 2011

LA DUCHA, LA PUERTA, LA MANZANA...

Casi todas las personas de este planeta y ¡Probablemente muchísimos extraterrestres! desenvuelven su jornada en base a este concepto mental: “mi vida y mis asuntos”. Casi todos nosotros tenemos un cerco delimitador y con unos tamaños y escalas sobre algo que es inconmensurable, no medible ni escalable que le llamamos Vida. Todos nos levantamos por la mañana con esta idea: “debo ocuparme de mis asuntos, de mi vida”. Pero ¿es real que exista algo llamado “mi vida”? ¿Dónde empieza “mi” vida y dónde acaba “mi vida”. ¿Qué perímetro tiene? ¿Varios metros, centímetros, kilómetros? ¿Cuántos seres integran esa parcela que llamo “mis asuntos”? ¿Diez personas, veinte, dos, un millón? Por ejemplo la galaxia de Andrómeda ¿está dentro de mi asunto y mi vida? ¿Los chinos, los australianos, son “mi asunto”, o solo lo son esos seres que llamo mi madre, mi padre, mis hermanos, mis hijos? Para nuestro Espíritu incondicionado no existe nada llamado “mi vida”. Solo existe Vida a secas. Es un manto infinito, sin escala mensurable por ahora, extremadamente dinámico y fluido que pasa por ti en estos momentos y es tú. Ese campo de energía e información se aglomera, se estructura en innumerables formas y diseños, texturas y sonidos. Ese campo se encarga de la digestión de nuestro desayuno de esta mañana, de que los dedos tecleen estas frases, de que nuestros ojos perciban y de millones y millones de procesos de increíble complejidad que nuestra mente finita no podría nunca mensurar ni medir. Ese campo de Vida pura, de Vida en estado activo e inherente a todo es “tu asunto”. Ese campo que contiene todas las formas que llamas “mis asuntos” ocurre en una dimensión temporal y esa dimensión temporal tiene composición ilusoria para que te desenvuelvas dentro de ese campo de Vida Pura en orden y puedas asumir cerebralmente y con una estructura de pensamiento tus experiencias. Esa idea ilusoria, esa convención mental la llamamos “tiempo” y la dividimos en tres partes. Pasado, presente y futuro. Pero esta división no existe realmente. Nadie la encontró nunca. Esta división es solo una idea mental. Un producto mental. Un objeto mental. ¿Dónde comenzó tu pasado y cuando comienza tu presente? ¿Tienes una fecha para eso? ¿Acaso una hora?
Entonces ya vas comprendiendo que si no existen fronteras legítimas y medibles entre “tu vida” y Vida y si no existen tampoco fronteras medibles para el tiempo, eso solo significa una cosa: “mi único asunto es Vida y mi único momento es Ahora”. Esto quiere decir que todas nuestras preocupaciones sobre nuestros asuntos tienen como base el tiempo. El concepto mental de “esto es mi vida” ocupa el 98 por ciento del contenido mental de casi todas las personas del planeta. Y esa cosa que llamamos “mi vida” parece estropearse todo el rato. Ese objeto mental que llamamos “mi vida” es como un electrodoméstico que nunca acaba de funcionar bien y parece que hay que llevarlo al técnico todas las semanas.
Pero si eres capaz de reflexionar sobre esto y darte cuenta que la genuina gestión que tienes que hacer sobre tus asuntos son solo uno: tu amistad con ese “asunto” que es único y que es Vida, y no existe en ninguna parte una división catastral que delimite “mi vida” ni existe ninguna división temporal que delimite “mi tiempo”, entonces la escala de tu asunto comienza a expandirse. De pronto tu mente ya no está eclipsada por la intendencia de eso que llamas “mi vida” y sus ínfimos detalles. De pronto cada momento contiene a “todo tu asunto” que es uno solo: la Vida y un solo momento: Ahora. Entonces te levantas por la mañana con una orgánica gratitud, con una cimentada y trabajada gratitud y comienzas a ocuparte de “tu asunto principal” que es hacer un pacto. En ese acuerdo, pactas que el gran asunto del día será tu amistad con Vida y ese pacto lo vas tomando momento a momento. Esa amistad con Vida es tu asunto principal. Ir al banco, enviar correos, comprar fruta, pedir trabajo, pensar en una idea….todo eso pasa a estar supeditado a ese pacto de amistad que has hecho con tu único asunto: Vida. Notarás una ligereza tremenda en el vivir cuando desaparece esa frontera mental entre “mi vida” y Vida. De pronto te das cuenta que solo hay una Vida y que esa Vida es tu asunto. Cuando momento a momento Vida ocupa tu mente, “tus asuntos” por arte de magia cobran otra dimensión. Parece que el único asunto importante: tu pertenencia a Vida, brilla ahora a través de “tus asuntos”. Si estás duchándote, el agua es tu asunto de ese momento. Sentir como caen las gotas en tu cuerpo, sentir tu cuerpo húmedo es en ese momento tu único asunto y el más importante. Luego coges la toalla y comienzas a quitarte la humedad del cuerpo, sentir la textura de ese género, su calidez, su olor, su rugosidad pasa a ser el asunto siguiente. Y no hay asunto más importante que ese. No la llamada que harás luego, no la sensación de no tener dinero, sino sentir la toalla. En ese momento toda tu vida, todo tu asunto es lisa y sencillamente “sentir la textura de la toalla” y todo el universo en ese momento está ahí: sintiendo la textura de la toalla. Luego vas a tu dormitorio y comienzas a vestirte. ¿Cuál es tu asunto en ese momento? ¿Tu jefe, tu falta de trabajo, tu novio que no llama, el lechero, la bolsa? No. Tu asunto en ese momento es colocarte la ropa y todo el universo en ese momento está enfocado en tu asunto que es vestirte. Entonces ya no está tu mente pensando en que no tienes trabajo….sino agradeciendo que tienes una pierna que vestir y otra pierna y de pronto aparece un brazo, y luego otro y miras tu cuerpo y tu ropa con infinita devoción. ¿Cuál es el gran asunto de “tu vida” en ese momento? Vestir esa maquinaria increíble que llamamos cuerpo y admirar esa obra maestra de ingeniería. Sus millones de células, su azarosa y dinámica tarea de mantener en funcionamiento más de seis mil millones de procesos químicos y mecánicos. ¿Es tu asunto pensar en la caída de tus valores en la bolsa en ese momento o apreciar esta obra única que es tu cuerpo? Luego de vestirte vas al baño y te arreglas. ¿Cuál es tu asunto en ese momento? ¿Tu desesperación porque un amante no te llamó ayer? ¿Estás en ayer? No, no estás en “ayer”. Ayer es una idea mental que está pasando ahora. Si decides que vas a maquillarte y arreglarte como si todo el universo se maquillara contigo en ese momento, estás en lo cierto: todo el universo, todo asbsolutamente todo el universo se está poniendo sombra de ojos en ese momento. Y para Vida, ese es su asunto ahora: maquillar los ojos.¿Está tu mente en el asunto más importante del momento que es apreciar esas lentes fotográficas maravillosas que son tus ojos, que existan productos de maquillaje tan bonitos como para hacerlos más bellos, o está tu mente en otro “asunto” tal como: “debería llamar a Luis” En ese momento no estás llamando a Luis. Todo el universo está maquillándose contigo. Los chinos están maquillándose contigo, los delfines están maquillándose contigo, Donal Trump se está maquillando contigpo, las bacterias de están maquillando contigo, todas las galaxias están maquillándose contigo. ¡Así de importante es ese asunto de maquillarse en ese momento! No hay otro asunto más importante. No hay nada en el mundo que tenga más repercusión en ese momento en tu vida. Luego vas y sales del baño y sales a la calle o vas a otra habitación. ¿Cuál es tu asunto ahora? Quizás solo sea abrir la puerta. Pero abrir la puerta ya no es algo secundario. Ya no es algo accesorio para pasar rápido a otro asunto de eso que llamo” mi vida”. De modo que abrir la puerta se convierte es todo un asunto del universo. Todo el bendito universo está abriendo la puerta ahora. Todas las personas del planeta están abriendo la puerta contigo. Todos los animales y las plantas están ahí contigo, abriendo la bendita puerta. Ya no es una puerta común. Es “la puerta”. Es un montón de árboles y leñadores y carpinteros y diseñadores de muebles y vendedores de puertas que están ahí contigo abriendo la puerta. Estás en la calle ¿cuál es tu asunto ahora? Tienes una entrevista de trabajo. Pero ahora no estás en la entrevista. Eso pasará en algo que llamas después. Ahora estás en la calle y vas a dirigirte a tu entrevista. ¿Cuál es el asunto de tu vida ahora? ¿La puerta? No, la puerta ya no es tu asunto. No corresponde que te pongas a pensar en que la puerta no cerraba correctamente o estaba rota. La puerta ya no es tu maravilloso asunto. ¿Es entonces la entrevista de trabajo? Tampoco. El universo no está ahora en tu entrevista de trabajo. Tu asunto ahora es caminar. Un paso tras otro. Y apreciar el único asunto que es importante: La vida. Pasas por una frutería y una manzana hermosa te llama la atención. La compras. Ese es el asunto del momento: la manzana. Lo increíble que es . Su morfología, su aroma, su jugo, su peso. ¿Es ahora tu asunto el maquillaje, la puerta, la entrevista? No. Todo el universo está ahora en la manzana. Toda la fauna y la flora está en la manzana. ¡Barak Obama está contigo pensando en la manzana! Todos las frutas del mundo están felicitándote por haber elegido a esa manzana. No es cualquier manzana. Es “la manzana”. No hay manzana en el mundo más importante que esa. Absolutamente todos los manzanos del planeta están ahora apoyando a esa manzana. Y absolutamente todos los recolectores de manzanas y todos los sembradores de manzana y todos los terratenientes. Es todo un acontecimiento esa manzana. Es toda una celebración esa manzana. Una fiesta de los sentidos. El universo entero se ha recreado en esa manzana. Esa manzana es todo tu asunto. Esa manzana es toda tu vida. No hay nada más prioritario e importante que apreciar a esa manzana. ¡Es la súper manzana! Tiene una importancia radical.
Sigues caminando y hay árboles a tu vera, pájaros, personas, cosas, coches, semáforos. Todo eso es tu asunto ahora. No la entrevista de trabajo. No la situación de que no tienes trabajo, no que Luis no te ame y no te llame. Eso no son más que objetos mentales que están estropeando el único asunto importante ahora: estás en un bendito semáforo en una esquina de una hermosa ciudad. Y el semáforo y la esquina y los millones de hojas de los árboles que te rodean son ahora “tu vida” y “tu asunto”. No hay nada más importante ahora que ese semáforo y esa esquina. Recuerda. No es cualquier semáforo! ¡Es el semáforo del universo! Es el milagroso semáforo universal. Esa esquina no es cualquier esquina. Es la esquina dónde está pasando la Vida. Esa esquina es tu esquina. Esa esquina es increíblemente importante en toda la ciudad, en ese momento es dónde se juega la Vida. Esa esquina contiene información de suma prioridad. Tu mente no está en la entrevista de trabajo. Tu mente está en la esquina y recuerda, todo el universo está ahora en la esquina por cruzar la calle. ¿Cuál es el asunto más prioritario ahora? ¿La ducha, el maquillaje, los ojos, la puerta, la manzana? No. El mega asunto ahora es la esquina y todo su despliegue. Esa esquina contiene una celebración de Vida. Una ceremonia dónde están todos los toltecas, los aztecas, los egipcios, los romanos, los griegos, los etruscos. Para lograr esa esquina millones de humanos en la historia tuvieron que intervenir. En esa esquina y todos sus componentes están cientos de millones de horas de diseño y trabajo. Cientos de millones de procesos. Es tan importante lo que está pasando ahora en esa esquina! Detrás de cada coche hay decenas de ingenieros con vidas geniales que se han dejado la piel para diseñar ese coche que pasa ahora a tu lado. ¿Notas lo importante de este asunto? ¿Notas la importancia de ese coche en tu vida, en tus asuntos? Tú estás ahora ahí en la mesa de trabajo con esos ingenieros. Estás con ellos diseñando ese coche con tu aprecio. ¡Estás a su lado diciendo con tu aprecio: qué coche más bello, gracias señor ingeniero por esas noches sin dormir para diseñar a lo mejor solo la carrocería. Gracias familia del señor ingeniero! ¿Te das cuenta? Todo el universo reunido en una mesa de trabajo para diseñar el coche y ese coche está en tu esquina ahora. ¿Ves que no es cualquier esquina? Ese coche y los cientos de vidas que encierra ese diseño es tu asunto ahora. No hay otro asunto más que celebrar esa gloria del diseño, del trabajo y de la tecnología que es ese coche. La Vida entera ahora es ese coche. Llegas a la entrevista de trabajo, la tienes, y te dan el trabajo o no te lo dan. Eso da igual.
Si me estás siguiendo hasta ahora te pregunto: cuando la Vida pasa a ser el asunto principal en lugar del asunto secundario ¿dónde quedo tu infelicidad? Como ves si vives sin “tus asuntos” y la Vida Pura se convierte en el principal asunto no hay tiempo para ser infeliz. No hay tiempo para pre-ocuparse. No hay tiempo para hablar de crisis, para sentirse solo, para pasar con amargura por el único asunto que es la Vida. La ducha está contigo amándote, la ropa, el maquillaje, la puerta, la esquina, el coche…la recepcionista de la oficina, toda la oficina, el entrevistador. El entrevistador no es un asunto más importante de lo que fue la manzana. Ambos tienen la misma extrema importancia. La manzana te hizo compañía, y la puerta con todos sus carpinteros dentro y sus familias y el coche con todos sus ingenieros y sus familias te besaron esta mañana. ¿Dónde queda tu dolor ahora? No hay lugar para eso ahora. No hay espacio para el dolor y el sufrimiento si vives el único asunto que debe importarte: La Vida Ahora. Entonces notarás un brillo, una eficacia destilando por cada acto que tomes y cada acción, cada e-mail, cada paso es una celebración. Tienen ahora una calidad diferente a cuando la mente estaba obstinada en ocuparse de otro asunto que no fuera el momento. Ahora ya no estás circunscripto a una cárcel conceptual que se llama “mi vida” y que tienes todo el tiempo que reparar, modificar, despreciar porque “mi vida” nunca es suficiente. Porque parece que siempre le falta algo. Ahora que sabes que eres Vida, vida a secas, dejas todos “tus asuntos” en manos de esa fuerza. Ya no eres un ser finito continuamente amenazado. Eres todo ese manto que de luz, toda esa fuerza que hace que giren los planetas y las semillas germinen. Sigues operando en el mundo, sigues moviéndote y haciendo “las mil cosas del mundo, tus metas” pero tu modo de posarte en el mismo es ahora de altísima calidad. Ahora el Ser brilla en la ducha, en la puerta, en la manzana en el coche y en todos los otros seres. Es cuando se acaba eso de “mi vida y mis asuntos” y la Vida y todos sus componentes brillan contigo.

1 comentario:

  1. Yo no tengo vida; pero me gustaría tenerla.

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